Skip to content

Perdonar Como Dios

(Colosenses 3:13) “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros. Si alguno tuviere queja contra otro, de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”

(Isaías 43:25) “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo; y no me acordaré de tus pecados.”

(Psalms 103:12) “Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.”

(Apocalipsis 21:5) “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.”

 

¿Eres el tipo de persona que perdona pero nunca olvida? Si es así, no te preocupes, eres perfectamente normal. Hace falta una obra sobrenatural de Dios en nuestras vidas para olvidar el dolor que alguien nos ha causado. Personalmente, he sufrido dolor de los míos hasta el punto de que tuve que separarme completamente de ellos para evitar más dolor. El daño causado por este tipo de traición está en lo más profundo de nuestros corazones y pueden dejar una cicatriz.

Estas cicatrices pueden ser tan profundas que posiblemente nunca más confiemos por completo en nadie. Incluso es posible que nunca nos abramos por completo a nuestro cónyuge por temor a estar vulnerables y abiertos a más dolor. Si esa amargura y ese miedo se van de nuestras manos, puede incluso afectar cualquier posibilidad de relaciones futuras que Dios quiere que tengamos. Estas relaciones pueden ser en la iglesia, el lugar de trabajo o incluso entre nuestros vecinos.

Pero hay buenas noticias para nosotros. Dios nos ha ordenado claramente que perdonemos de la manera en que Él nos ha perdonado. Él no solo ha quitado nuestros pecados de nosotros tan lejos como es físicamente posible, sino que también ha enviado esos pecados a un mar del olvido, de donde nunca más resurgirán para condenarnos. Si Dios ha ordenado esto, es porque a través de Él es posible. Dios puede hacer nuevas todas las cosas, sí, todas las cosas, incluso tu corazón y tus sentimientos.

Ahora, el único que constantemente te recuerda tu pasado oscuro y pecaminoso es Satanás. Por tanto, si tú estás haciendo lo mismo por alguien que te ha fallado en el pasado, o te ha traicionado, herido o insultado, ¿para quién crees que estás trabajando?… ¡Exacto, Satanás! Si estás trabajando para Dios, actuarás como Dios lo hace. Perdona y enserio, olvídalo por completo.

La próxima vez que el diablo te recuerde tu pasado, recuérdale su futuro.

Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres el Señor que es Grandioso y muy digno de alabanza, el Señor quien es recto, y el Señor Dios de la verdad.
• Te pedimos perdón una vez más. Lo recibimos de la forma en que Tú nos lo das y no a nuestra manera.
• Gracias porque nuestros pecados ya no son parte de nuestra existencia y porque ya no los recuerdas.
• Ayúdanos Señor a perdonar a los demás como Tú nos has perdonado a nosotros. Ayúdanos a olvidar el dolor y el rechazo.
• Entregamos todo nuestro dolor y sentimientos negativos a tus pies, Jesús. Quítalos de nosotros.
• Recibimos el nuevo corazón que estás creando ahora mismo dentro de nosotros.
• Ayuda nos a restaurar relaciones rotas por el dolor de la traición o el pecado. Ayúdanos a perdonar y ser perdonados por los demás.
• Te agradecemos por la nueva esperanza que tenemos hoy en Ti.

• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *