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Primera Y Última Risa

(Génesis 12:2) “y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.”

(Génesis 18:13-14) “Entonces Dios le dijo a Abraham: ‘¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ‘Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.’

(Génesis 21:2-3, 6) “Y Sara concibió y dio a luz un hijo a Abraham en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho. Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac… Entonces dijo Sara: ‘Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo.’

 

 

¿Alguna vez te has reído por la incredulidad ante una visión o una promesa de Dios? Te has fijado en tu situación o tu pasado y te has dicho a ti mismo… ¡sí, claro!” Mejor aún, ¿se han reído otros de ti cuando has compartido esta visión con ellos? Hay un dicho que dice… “El que ríe último, ríe mejor”…. Asegúrate de ser el último en reír.

Claro, te reíste porque lo que Dios puso en tu mente parecía imposible. Pero debes empezar a dar pasos de fe hacia esas metas y a actuar como si ya las hubieras alcanzado. Estate seguro de que serás puesto a prueba en el camino, ya que Dios te estará limando a la perfección. Pero si aguantas, seguro que te vuelves a reír, pero esta vez será de alegría por el cumplimiento de las promesas de Dios.

Cuando Abraham recibió por primera vez la promesa de tener descendencia, tenía 75 años. La segunda vez que se le dijo que tendría un heredero, tenía 99 años y su esposa, Sara, cuya matriz ya estaba cerrada, tenía 89 años. Ninguno de ellos creyó lo que Dios había dicho y es por eso que ya habían tenido un heredero para Abraham a través de la sierva de Sara, Agar.

Sarah obviamente se rió cuando escuchó la promesa de concebir a esa edad ya que ella estaba al tanto de sus límites como mujer. Pero la segunda vez que se rió, no fue por la duda en la promesa de Dios, sino por el gozo que se contagió a todos los que vieron como la promesa se cumplía a través de su primogénito, Isaac.

La primera vez que mi esposa profetizó que iba a empezar a predicar, ser Pastor, aparecer en programas de televisión, escribir libros y plantar iglesias en distintos países, yo también me reí. Ahora, miro hacia atrás y me río porque todas esas cosas, se están cumpliendo, una tras otra.

Ten en cuenta que si Jesús te ha dado un deseo, una visión o una meta, se asegurará de que tengas las herramientas y los recursos para lograrlo. Al dudar de la visión, dudas también de la persona que puede hacerla realidad.

Oraciones

• Padre Celestial, Tu grandeza me ha hecho grande. Me has puesto por cabeza de las naciones. Tú eres Dios, que sometes a los pueblos debajo de mí.
• Gracias, Padre, porque todas tus promesas son verdaderas y podemos estar seguros de que se cumplirán.
• Gracias, que aunque no creamos completamente en lo que has dicho, aún así cumplirás esas promesas.
• Perdónanos por mirar nuestra situación y nuestras limitaciones en lugar de Tu poder y habilidad para proveer.
• Perdónanos por siempre reírnos de cualquier cosa que nos hayas mostrado en sueños y visiones y dudar de Tu habilidad para hacerlo.
• Declaramos que nos reiremos una vez más cuando veamos suceder las cosas imposibles en nuestras vidas.
• Declaramos que todos verán y se regocijarán con nosotros de que Tú eres fiel a los que se aferran a Tus promesas.

• Te lo pedimos en el Nombre Poderoso de Jesús. Amén

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