¿Se Puede Practicar El Yoga Sin Adorar a Dioses Ajenos?

Existe la idea errónea de que uno puede practicar seriamente el Yoga sin tener que postrarse ante dioses ajenos y que no tiene porque ser partícipe de los rituales del Hinduismo. Claro está, que las posiciones y los estiramientos que se enseñan son beneficiosos y curativos para nuestro cuerpo, pero uno nunca debe tontear con tales prácticas sin primero ser consciente de lo que se le va a requerir a largo plazo.

Si lo único que deseas es ser más flexible y ayudar el flujo general de la sangre y la energía en tu cuerpo, entonces está bien, pero si te vez buscando encontrar la paz interior a través de la meditación, entonces estás jugando con fuego. Además, no se pueden ignorar todas las imágenes de ídolos Hindúes, las estatuas, el incienso y la música que se escucha durante las sesiones, que son idénticas a las prácticas en los cultos y rituales Hindúes.

Apuesto a que si le preguntas a cualquiera de los demás participantes de tu clase sobre su fe, la mayoría confesará que cree en el Karma y la Reencarnación y que todos los dioses son iguales. Parece ser que esta práctica no es tan inocente como te creías.

Otro hecho sobre el Yoga, del que no se habla a menudo, es que se usa y convoca el poder de Kundalini, que es un espíritu enrollado (como una serpiente) ubicado en la base de la columna vertebral. Tras estas posturas y posiciones extremas uno intenta liberar este espíritu en su cuerpo. Este espíritu es del género femenino y uno de sus objetivos es usar el poder Tántrico para la seducción y aumentar la experiencia en las prácticas sexuales.

Entonces la pregunta que debemos hacernos es: ¿Se puede separar el Yoga del Hinduismo?

 

A continuación tenéis algunos textos hindúes de los cuatro libros más importantes sobre el yoga, para que podáis decidir por vuestra cuenta:

 1.) Hatha Yoga Pradipika: Cuando hablamos de diferentes posturas de yoga (asanas), estamos hablando de Hatha yoga. El libro comienza así: “Saludo al glorioso gurú primordial, Sri Adinath, quien instruyó el conocimiento del Hatha yoga (Capítulo 1.1)”.

2.) Gheranda Samhita: En el segundo capítulo, comienza así: “Hay ochenta y cuatro cientos de miles de asanas descritas por Shiva (dios Hindú). Entre ellas se encuentran las asanas Padmam, Kurma y Vriksha (Capítulo 2.1-6)”.

3.) Shiva Samhita: En este libro, veremos cómo al practicar yoga o simplemente al cantar la palabra AUM (OM), el practicante destruye sus karmas pasados y presentes. Esto demuestra que uno tiene que creer en la teoría de la reencarnación/kármica antes de comenzar a hacer yoga de verdad (Capítulo 3.48-51). También encontramos menciones de los nombres de varios dioses hindúes una y otra vez en el Capítulo 2 + Capítulo 5. Encontramos los nombres de Brahma, Vishnu, Shiva y Saraswati que no se pueden borrar de las enseñanzas sobre las practicas del yoga.

4.) Yoga Sutras de Patanjali: En el capítulo 2.44-45 dice “Mediante el estudio se llega a la comunión con el señor en la forma más admirada. La realización personal se experimenta haciendo del señor la razón de todas las acciones (movimientos)”. ¿Quién es el señor aquí? En Sánscrito, aquí en este verso, la palabra es Isvarapranidhana, que significa rendirse o ser un devoto de este “dios” mientras se estudia la filosofía del yoga.

¿Pero devoto de quién? Como sabemos, antes de que un yogui comience a hacer yoga, se canta la palabra AUM, dicen los Yoga Sutras en el capítulo 1.27-28, que este es el sonido del señor supremo (Shiva).

El Yoga es Hinduismo y el Hinduismo es Yoga.

(Las Escrituras Hindúes citadas fueron tomadas de “Pandit – el ex Hindú”, un sacerdote Braham que ahora sigue a Cristo y expone al mundo occidental algunas enseñanzas de su origen Hindú que la mayoría ignora).

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