5 Impedimentos A Tus Oraciones
A veces oramos y oramos y parece que nunca recibimos una respuesta, y si la recibimos, es posible que no sea en la manera o en el tiempo que queríamos. Pero Dios es fiel a sus promesas y todo lo que hace es perfecto y si eso implica negarnos algo, aunque solo sea para una temporada, créeme, es por tu propio bien.
Aquí hay una lista de consejos y advertencias que te pueden ayudar a recibir lo que tanto anhelas.
1.) El pecado en tu corazón definitivamente evitará que Dios escuche tus oraciones. Cualquier cosa que afecte tu relación con Dios las entorpecerá. Él no puede ignorar tu pecado, solo perdonarlo si estás dispuesto a arrepentirte.
• (Salmos 66:18) “Si observo iniquidad en mi corazón, el Señor no me escuchará.”
2.) Necesitas fe para pedirle algo a Dios. Fe en que Él es capaz de darnos lo que estamos pidiendo, y que nuestra persistencia en pedir será recompensada. Incluso antes de pedir, tenemos que esperar un sí de Su parte.
• (Hebreos 11:6) “Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan.”
3.) Para orar con la fe que moverá a Dios y recibirás lo que estás pidiendo, necesitas sumergirte en la Palabra de Dios.
• (Romanos 10:17) “Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios.”
4.) Encuentra a alguien que sea fuerte en su fe y únete a orar con el. Su fe y convicción te ayudarán a creer y recibir lo que pidas. Hay un poder asombroso en cuanto dos personas se ponen de acuerdo para orar.
• (Mateo 18:19) “Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”
5.) Aprende a ser paciente y sigue haciendo el bien, sabiendo que Dios nunca te fallará. Tu respuesta puede estar a solo una oración más, una ofrenda más, una alabanza más, o un acto de amor que completara lo que Dios quiere que hagas.
• (Hebreos 10:36) “Porque tenéis necesidad de paciencia, para que cuando hayáis hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”
Empieza a aplicar estos conceptos a tu vida y observa cómo todas las oraciones sin respuesta se transforman en testimonios para la gloria de Jesús.