(Proverbios 1:8) Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre;”
(2 Crónicas 7:14) “y se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran, buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra.”
¿Qué entiendes por la palabra “Reforma”? A menudo se usa para cambiar lo viejo para hacer algo nuevo. Reformar una casa, reformar una oficina, reformar un patio…etc. Sin embargo, la reforma Bíblica no es necesariamente hacer algo nuevo, sino volver a las raíces, tradiciones y fundamentos sobre los cuales se construyó la Iglesia.
La iglesia moderna está llena de comités de directivos, luces llamativas, promociones, música a todo volumen y predicadores que en lugar de predicar, entretienen y comparten historias para que te emociones. Necesitamos refrescos, piscolabis y actividades posteriores al culto para que los miembros tengan un tiempo de comunión. Solo cuando hay un invitado permitiremos que el sermón dure más de 30 minutos… ¿Sigo?
Necesitamos una reforma de la iglesia moderna para traer el avivamiento que estamos esperando. Es decir, volver a predicar sobre el arrepentimiento, sobre el reino de los cielos de la manera en que Cristo lo enseñó en más de una docena de parábolas, ir a los hogares de los demás compartiendo lo que tenemos unos con los otros. Salir a las calles e invitar a la gente al conocimiento de Cristo, permitiendo que el Espíritu Santo nos use para señales y prodigios.
No sé ustedes, pero yo estoy cansado de escuchar a los ancianos hablar de tiempos mejores cuando el poder del Espíritu Santo era tan fuerte que en cada culto las almas respondían al llamado al altar, y habian profecías y testimonios del poder sobrenatural de Dios. Personalmente, quiero presenciarlo, y no solo que sea algo que era para aquel entonces cuando realmente entendíamos el temor de Dios. ¡Lo quiero ahora, para ésta generación!
Entonces, y solo entonces, podremos experimentar la sanidad de la Tierra como se promete en la Biblia. En 2 Crónicas, tenemos un esquema básico de cómo puede tener lugar el avivamiento.
1.) El pueblo de Dios (no el mundo) tiene que buscar el rostro de Dios orando y estando en Su presencia.
2.) Tienen que arrepentirse de sus formas modernas de hacer las cosas y ver lo que han transigido al mundo para traer más miembros a sus iglesias o ser aceptados por la sociedad.
3.) Finalmente, tienen que aceptar el perdón y la instrucción de Dios y comenzar a disfrutar de todas las bendiciones y sanidad que Él traerá.
¿De qué sirve el avivamiento si en unos pocos días volvemos a nuestras costumbres modernas y rechazamos la reforma que Dios quiere hacer? Eso sería como asistir a otro campamento donde estamos en llamas durante una semana y luego acabamos más apagados que al principio.
Oraciones
- Padre Celestial, Tú eres el Espíritu que aviva; el Espíritu generoso; el Espíritu de sabiduría; el Espíritu eterno; El Espíritu Santo, poder del Altísimo; El Espíritu de poder, y el Espíritu de santidad.
- Gracias, Padre, porque deseas que nuestros corazones sean avivados con una pasión ardiente por Ti.
- Gracias por darnos la solución para sanar nuestra tierra y traer corazones al arrepentimiento.
- Perdónanos por olvidar el fundamento sobre el cual se estableció Tu iglesia.
- Perdónanos por diluir Tu Palabra o por tratar de encajar en la sociedad moderna.
- Enséñanos cómo regresar a Tu plan original para el Cuerpo de Cristo.
- Pon de nuevo en nuestro corazón el deseo de santidad y el temor del Dios.
- Declaramos que buscaremos Tu rostro, cambiaremos nuestros caminos y recibiremos la sanidad para nuestra tierra.
- Declaramos que esta generación no pasará sin que mi nación vea un avivamiento.
- Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén