Skip to content

Enfócate En Otros

 

(Gálatas 6:2) “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.”

(Efesios 4:1-2) “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno del llamamiento con que sois llamados; con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportándoos los unos a los otros en amor,”

 

 

La mejor manera de olvidar tus propios problemas es empezar a ayudar a los demás con los suyos. Nuestras limitaciones, el dolor del pasado o incluso el sufrimiento presente pueden ocupar la mayor parte de nuestro día e impedir que avancemos en la vida. Necesitamos dejar de hacernos las víctimas y aprender a vivir como vencedores asegurándonos de que nuestras vidas ayuden a los demás.

Al convertir todos los problemas en algo espiritual o culpar a Satanás o incluso a Dios por ellos, evitas reconocer que todos podemos cometer errores en lo natural. Una vez que aceptes que sigues siendo humano e influenciado por tus necesidades y temores, tendrás el amor necesario para comprender el dolor de los demás.

Al cuidar y amar a los demás, aprendemos no solo a usar nuestra vida para bien, sino que también obedecemos el mandamiento de Cristo. Y sabes qué, al obedecer a Dios, Él se asegura de que no nos falte de nada. En mi opinión, ese es un buen intercambio ya que Dios puede hacer mucho más por mí que lo que yo puedo hacer por los demás.

Si necesitas sanidad, ponte a orar por la sanidad de otros. Si necesitas provisión económica, comienza dando a los demás y a orar por sus necesidades. Si necesitas unidad y amor en tu familia, comienza por orar por las familias en tu iglesia… Creo que ha captado el sistema. Así como das, así te lo devolverá Dios.

Llevar las cargas de los demás no solo requiere tener empatía por ellos, sino luchar hombro con hombro tanto en lo espiritual como en lo natural. No solo palabras, sino acción. Estar disponible para escuchar su dolor durante horas, hacerles la vida más fácil ayudándolos con las tareas diarias, invitarles a comer, ayudándolos con sus gastos y amarles cuando otros los han rechazado. Simplemente al llamar frecuentemente y preguntar cómo les va, puedes ayudarlos a superar el día.

Hay que tener cuidado, cuando decidimos amar a los de mas, de no automáticamente prejuzgar a aquellos que suelen tropezar siempre con la misma piedra. Dios muestra gracia hacia ti todos los días, por lo que debes hacer lo mismo. Cristo restauró a todos los que le fallaron, sin importar cuántas veces lo hicieran. Aquellos que regresan a la iglesia, han venido al lugar idóneo ya que es un hospital para los enfermos espirituales.



Si alguien regresa a Cristo, regocíjate, porque podría ser la próxima persona que Dios usa para transformarte y ayudarte a sanarte de tu propio pasado.



Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres el que es exaltado sobre los cielos. El Dios que es exaltado por Su poder, y la cabeza de todo principado y potestad.
• Gracias, Padre, por mostrarnos amor, perdón y gracia más allá de nuestra imaginación.
• Gracias, por siempre recibirnos de vuelta a Ti cuando nos arrepentimos y decidimos regresar.
• Perdónanos por no tener la compasión y el amor por los demás en la misma medida que Tú has mostrado hacia nosotros.
• Perdónanos por estar tan concentrados en nuestro propio dolor y por sentirnos tristes por nuestra situación actual, que somos incapaces de ayudar a los demás.
• Enséñanos a llevar la carga de los demás y a proveer por ellos y sus necesidades.
• Declaramos que comenzaremos a dedicar tiempo a la oración por las necesidades de los demás, escucharlos con amor y nunca tratar de cambiarlos según nuestro propio entendimiento.
• Elegimos andar con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportándonos los unos a los otros en amor,”
• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *