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¡Es Tiempo De Superarlo!

 

(1 Samuel 16:1) “Y El Señor le dijo a Samuel: ‘¿Hasta cuándo has tú de llorar por Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven; yo te enviaré a Isaí, de Belén; porque de sus hijos me he provisto de rey.’

(2 Samuel 12:21-23) “Y le dijeron sus siervos: ‘¿Qué es esto que has hecho? Viviendo aún el niño, ayunabas y llorabas por él; y muerto el niño, te levantaste y comiste pan.’ Y él respondió: ‘Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, para que viva el niño? Mas ahora que ya ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo iré a él, mas él no volverá a mí.’”

 

 

Hay personas queridas que has perdido que simplemente no puedes hacer que vuelvan y hay cosas del pasado que no puedes cambiar. También están aquellos en los que confiaste, aquellos quienes entrenaste o sobre los cuales pusiste tus esperanzas, y luego acabaron apuñalándote por la espalda o no logrando alcanzar su debido potencial. Lo único que puedes hacer es mirar hacia adelante, superarlo y seguir con tus tareas y responsabilidades diarias. Lo sé, suena cruel, pero si no te enfrentas a esta realidad como si fuese una ducha fría, te quedarás atrapado donde estás emocionalmente, espiritualmente y en tu experiencia en general de la vida.

Todos hemos sido brutalmente devastados, por cómo aquellos, por los que sacrificamos tiempo y energía, acabaron no solo rechazándonos, sino incluso, a veces levantándose en contra nuestra. Hay aquellos que se han alejado tanto que perseguirlos nuevamente requeriría que renuncies a tus metas actuales. Cuando Dios dice que se acabó, ¡se acabó! No intentes reanimar una relación, un ministerio, un negocio o incluso un deseo que Dios ya no quiere bendecir.

El profeta Samuel estaba completamente devastado por cómo Saúl había fallado en guardar las instrucciones de Dios. Saúl fue el primer Rey elegido para Israel como nación, y Samuel tuvo el privilegio de revelarle esto, ungiéndolo y siendo su mentor. Dios vio la desobediencia de Saúl y decretó, que el reino ahora le sería quitado. Saúl era el pasado, pero Samuel, estaba tan decepcionado por este fracaso que no podía reconocer y avanzar hacia David, el futuro de Israel.

El rey David sufrió la pérdida de su primogénito a causa del adulterio, pero entendió que Dios permitió que las cosas sucedieran por una razón, y que cuando Dios dice que se acabó, se acabó. Hizo todo lo que pudo para que Dios tuviese misericordia hacia su hijo, pero una vez que su hijo murió, simplemente se despojó de la tristeza y siguió con su responsabilidad como Rey.

Es importante mencionar algunas cosas relacionadas con tu pasado cuando estás dando un testimonio sobre la fidelidad y la provisión de Cristo, solo asegúrate de que no sea para que la gente tenga lástima de ti. Si solo escuchan tragedia, entonces es para tu gloria, si es una historia de victoria, entonces es para Su gloria.

 

Una manera eficaz de saber si aún no has superado tu pasado, es si todas las personas con quien te encuentras, siempre acaban oyendo la misma historia triste y trágica sobre ti.

 


Oraciones

• Padre celestial, no guardarás Tu ira para siempre. Hay perdón contigo. Contigo hay abundante redención.
• Gracias, Padre, porque nos das nuevos comienzos y haces nuevas todas las cosas.
• Gracias por ayudarnos a avanzar hacia las cosas maravillosas que has preparado para nosotros.
• Perdónanos por estar estancados con heridas, personas, decepciones y fracasos de nuestro pasado.
• Nos despojamos hoy de cualquier remordimiento o tristeza del pasado y recibimos el próximo paso en nuestras vidas.
• Te entregamos aquellas cosas que no podemos cambiar.
• Enséñanos a compartir nuestro pasado doloroso para Tu gloria, y solo para Tu gloria.
• Declaramos que todo lo que hemos sufrido reflejará Tu fidelidad con nosotros.

• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

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