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Primero Oye Su Voz

 

(Salmos 119:165) “Mucha paz tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.”

(Proverbios 8:34-35) “Bienaventurado el hombre que me oye, velando a mis puertas cada día, aguardando a los umbrales de mis puertas. Porque el que me hallare, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová.” (Aquí, La Sabiduría de Dios es la que está hablando).

(Juan 16:13) “Pero cuando el Espíritu de verdad venga, Él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber las cosas que han de venir.”

 

 

Cuando empiezas el día primero escuchando lo que Dios tiene que decir, ninguna de las otras voces podrá afectarte. La palabra de Dios es verdad. La verdad sobre ti, sobre tus seres queridos, sobre tus problemas y sobre tu futuro. Al hacer de Dios y Su Palabra el fundamento sobre el cual planificas tu día, indirectamente le haces responsable a Él para que todo salga y bien y al mismo tiempo, demuestras que confías en Él.

Piénsalo. Cuando te despiertas cada día, tus problemas suelen ser los primeros pensamientos que normalmente te vienen a la mente. Lo primero que escuchas cuando enciendes el televisor es desastre, corrupción y crimen. Y el diablo es un experto en asegurarse de bombardearte con mentiras para que todo y todos te irriten. La verdad de Dios destruirá por completo todas las mentiras que otros han hablado sobre ti.

Dios nos enseña que si amamos Su palabra, es decir, la hacemos parte de nuestra vida diaria, entonces no nos ofenderemos con facilidad. En realidad, dice que amando las leyes de Dios, no tropezaremos ni caeremos en pecado. Ofenderse e irritarse fácilmente definitivamente nos hará pecar.

Al escuchar primero la voz de Dios, tu actitud hacia el día cambiará instantáneamente, ya que te quitará todo el miedo, la ira y la ansiedad. Ya no te sentirás presionado por lo que los demás exigen de ti, ni intimidado por sus constantes quejas. Tus palabras, tu tiempo y tu dinero son semillas demasiado valiosas para desperdiciarlas en aquellos que no aprecian quién eres en Cristo.

En su libro Secretos del Viaje, el Dr. Mike Murdock dice: “Escucha la voz de Dios antes de recibir el informe del médico, porque Él es tu gran médico. Escucha Su voz primero, entonces las críticas de los demás tendrán poco efecto sobre ti”.

 

Si notas que te irritas con facilidad, probablemente se deba a que no has comenzado el dĂ­a escuchando la voz de Dios. Si nunca ha escuchado la voz de Dios, probablemente ahora sea un buen momento para rendirte por completo a Cristo.

 


Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres el que hace arder Sus palabras. La palabra del Señor es recta, y toda Su obra se hace con verdad. Tu mandamiento es muy amplio.
• Gracias, Padre, porque has puesto Tu sabiduría a disposición de cualquiera que la pida.
• Gracias porque podemos escuchar Tu voz y recibir la verdad.
• Perdónanos por no venir a ti primero cada día y sentarnos a tus pies.
• Perdónanos por doblegarnos ante la intimidación y la presión de los que nos rodean.
• Enséñanos cómo buscarte primero a ti y aferrarnos a tus promesas.
• Declaramos que valoraremos quienes somos en Cristo y que Satanás ya no nos presionará más.
• Desde este día en adelante, nada ni nadie nos ofenderá ni nos hará pecar con facilidad.
• Ayúdanos a escuchar Tu voz cada vez más, a medida que te buscamos a diario.
•
• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

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