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No Seas Ingrato

https://youtu.be/w2rQeyyWkrM

 

(Salmos 77:11) “Me acordaré de las obras del SEÑOR; ciertamente me acordaré de tus maravillas antiguas.”

(Números 11:4-6) “Y la multitud de raza mixta que había entre ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ‘¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto, de los pepinos, y de los melones, y de las verduras, y de las cebollas, y de los ajos. Y ahora nuestra alma se seca; que nada sino maná ven nuestros ojos.’”

 

Con que facilidad olvidamos las cosas que Dios ha hecho por nosotros. Olvidamos cómo nos protegió milagrosamente y nos sacó de entre las tormentas más violentas. Cómo a proveído en el pasado en tiempos de escasez. Cómo estuvo a nuestro lado cuando fuimos rechazados por los nuestros. Pero probablemente lo más importante que Dios ha hecho por nosotros es librarnos del poder de las tinieblas y trasladarnos a la Luz a través del sacrificio de Jesús en la Cruz.

Cuando el pueblo Hebreo fue liberado de la esclavitud de los egipcios, atravesaron algunas dificultades mientras viajaban por el desierto hacia la Tierra prometida. Sin embargo, al no apreciar lo que Dios había hecho por ellos, empezaron a quejarse y se volvieron desdichados y desagradecidos del gran milagro que Dios había hecho por ellos.

Estaban tan insatisfechos que prefirían poder regresar a Egipto donde eran esclavos, en lugar de vivir una vida de libertad y promesas de un futuro brillante y esperanzador bajo Dios. Preferían lo que les daban de comer sus amos crueles y malvados en vez del maná milagroso que literalmente caía del cielo provisto por Dios.

Esta ceguera espiritual y falta de gratitud fue precisamente la razón por la que Dios tuvo que permitirles vagar en círculos por el desierto durante 40 años. Dios sacó a Su pueblo de Egipto y lo liberó de la oscuridad, pero ahora tenía que sacar a Egipto y la oscuridad de entre los corazones y mentes de Su pueblo.

Algunos de nosotros todavía seguimos con esa misma mentalidad y no hemos aprendido a apreciar y disfrutar la libertad que tenemos una vez que recibimos a Cristo en nuestros corazones. En lugar de disfrutar de una relación personal con el Creador, seguimos persiguiendo las cosas materiales y los placeres que disfrutábamos mientras estábamos en cautiverio.

En vez de adorar y desear la CREACIÓN, empieza hoy a desear y adorar al CREADOR.

 

(“Estar contento no es obtener lo que quieres; ¡es disfrutar de lo que tienes! Si quieres seguir siendo miserable, enfócate en lo que otros tienen y olvida lo que Dios te ha dado” – Bob Gass).

 

Oraciones

• Padre Celestial, soy una obra admirable y maravillosamente creada por ti. Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado. Tus ojos vieron mi sustancia aún sin forma.
• Estamos verdaderamente agradecidos por habernos sacado del poder de las Tinieblas hacia Tu luz. Te damos gracias porque Satanás y el pecado ya no tienen autoridad sobre nosotros debido al sacrificio de Jesús en la Cruz.
• Declaramos que somos lavados, santificados y justificados de todos nuestros errores a través del Mesías, y nuestro pasado pecaminoso ya no es parte de nuestras vidas.
• Ayúdanos a reconocer y apreciar todo lo que haces por nosotros cada día.
• Te damos gracias por nuestra salud, por un día más de vida, por nuestras familias, por la forma en que estás proveyendo económicamente, por contestar nuestras oraciones, por guiarnos en todo lo que hacemos, por el poder del Espíritu Santo en nuestras vidas, y por amarnos.
• Ayúdanos a no mirar hacia atrás y desear los placeres a los que estábamos esclavizados antes de que nos liberaras. Mantennos alerta ante las mentiras del enemigo que no nos permitirán disfrutar de estar en Tu presencia.

• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

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