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No Tardes En Clamarle A Él

 

(Salmos 91:14-16) “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré, y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.”

(Marcos 11:24) “Por tanto os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”

(1 Crónicas 16:11) “Buscad a Dios y su fortaleza; Buscad su rostro continuamente.”

(1 Crónicas 16:8) “Dad gracias al Señor, invocad su nombre, dad a conocer entre los pueblos sus obras.”

 

 

¿Por qué siempre esperamos hasta el último momento para clamarle a Dios? ¿Por qué lo invocamos solo cuando estamos en problemas? Debemos estar constantemente en comunicación con Él, pidiéndole que nos ayude en el camino, mostrándole así que lo necesitamos.

Parece ser que creemos que primero deberíamos de intentarlo por nuestra cuenta y luego pedirle a Dios que intervenga. ¿Has oído la frase “Dios ayuda a los que primero se ayudan a sí mismos”? Esto es completamente contrario al corazón de Dios y Su deseo de tener comunión con nosotros. Jesús es el autor y consumador de nuestra fe, la fuente de toda sabiduría, el que nos da entendimiento y el que nos promete la victoria. Todas las cosas fueron creadas por Él y para Él.

Dios quiere que estemos comunicándonos con el constantemente a través de la oración, que invoquemos Su nombre, que primero le pidamos todas las cosas, que dependamos de Sus provisiones, que lo desafiemos a hacer más de lo que podemos pedir o imaginar y, finalmente, que nos rindamos a Su voluntad. Cuando verdaderamente hacemos de Él nuestra prioridad, Él se asegurará de que recibamos lo que necesitamos. Entonces, podremos dar testimonio de sus maravillas y alabarle en público.
A la mayoría nos gusta hacer las cosas a nuestra manera, en nuestro tiempo y con nuestros propios métodos, y de esta manera acabamos atribuyéndonos el mérito por todo logrado. Como dice Juan Palomo, “Yo me lo guiso, yo me lo como”.

Creemos que Dios pensará menos de nosotros si no lo intentamos por nuestra cuenta primero. O que Dios está demasiado ocupado con cosas más importantes como las pandemias, el cáncer y el hambre mundial, y que nuestros problemas y deseos personales solo son una carga para Él.

Ningún padre jamás pensaría de esa manera acerca de su hijo pequeño, y Dios tampoco piensa así de nosotros. Él quiere que aprendamos de Él haciendo exactamente lo que Él nos ordene. Esto requiere preguntarle a Él y no depender solo de lo que dicen y hacen los demás.

 


Clámale ahora. No esperes hasta que las cosas estén fuera de control. Él no te perseguirá ni te forzará para que clames. Ahora es tu turno para tirar.

 


Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres el Príncipe de los príncipes, Rey de toda la tierra, y el Señor que es terrible para los reyes de la tierra.
• Te agradecemos que hayas prometido librarnos de todo problema si enfocamos nuestro amor en Ti.
• Nos aferramos a tu promesa de que nos honrarás y nos ayudarás en nuestro tiempo de angustia.
• Recibimos la larga vida que nos prometiste y declaramos que veremos Tu liberación.
• Perdónanos por no buscarte a Ti primero, y no mirarte a Ti como nuestra fuente de fuerza.
• Declaramos que sin Ti, Señor, no somos nada. Ayúdanos a aprender a invocar Tu nombre temprano.
• Sácanos Señor de los problemas que hemos creado al hacer las cosas sin consultarte primero.

• Te lo pedimos en el nombre poderoso de Jesús. Amén

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