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No Te Distraigas

 

(Lucas 12:48) “…porque al que mucho le es dado, mucho le será demandado; y al que encomendaron mucho, más le será pedido.”

(Mateo 16:23) “Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ‘Quítate de delante de mí Satanás; me eres tropiezo; porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.’”

(2 Timoteo 2:4) “Ninguno que milita se enreda en los negocios de esta vida; a fin de agradar a aquel que lo escogió por soldado.”

 

 

Cuanto más te da Dios, menos puedes escaquearte o salirte con la tuya. ¡Piénsalo! Si Dios ha decidido revelarte Sus leyes, Su corazón y Su voluntad, pero lo rechazas por completo, ¿qué tan severo crees que debería ser tu castigo? Cuanto más aprendes acerca de Dios, más creces espiritualmente, más poder tienes sobre el pecado y Satanás, y menos excusas tendrás para tus pecados. Dios es muy consciente de esto. Si Él te ha dado una tarea, no dejes que nada ni nadie te distraigan de ella.

Cree me, el diablo es un experto en mantenerte ocupado con cosas que no te llevarán a ninguna parte, y usa a algunas personas a tu alrededor para evitar que completes tu tarea divina. Trató de hacerlo con Cristo a través de uno de sus discípulos más cercanos, y aún sigue tratando de hacer lo mismo con nosotros. Pero Jesús se concentró en Su amor por nosotros y mientras colgaba de esa cruz declaro: “Consumado es”.

Qué objetivo tan maravilloso, el poder repetir esas mismas palabras cuando nos encontremos con nuestro creador. Saber que al igual que Cristo, no nos movimos a la última moda o por la opinión de los hombres. Pero nos enfocamos en lo que Dios nos ha instruido que hagamos.

Somos soldados de Cristo y Él es nuestro oficial al mando. No te enredes demasiado en los chismes, fiestas culturales, fórmulas para ganar dinero fácil y actividades mundanas, ya que, a diferencia de ti, ellos no han recibido un llamado divino.

Estuve muy involucrado hace algunos años en un negocio de multinivel con productos de nutrición y pérdida de peso y todo me iba bastante bien. Conseguía un buen ingreso residual de clientes y miembros que había entrenado online en varios países. Sin embargo, me encontré con un dilema al caminar por las calles para captar clientes potenciales.

Tenía que escoger entre ofrecerles mis productos y el increíble plan de negocios, o el Evangelio. Con el tiempo, Dios y mi llamado tomaron prioridad y no podía permitirme no presentar el Evangelio a todos los que me encontraba. La elección fue sencilla, ya que la pasión, el deseo y el enfoque eran Cristo y Su Reino. Pero Dios tuvo que intervenir y cerrar todo de golpe, ya que me estaba demorando demasiado en concentrarme por completo en mi llamado como Pastor.

 

Nunca estarás satisfecho en la vida hasta que no estés obsesionado con tu llamado divino. Si no conoces cuál es tu llamado divino, entonces mejor pídele a Cristo que te lo revele.

 


Oraciones

• Padre Celestial, en Tu rostro hay ayuda. Tú eres el Señor que hizo los cielos. El que creó los mundos.
• Gracias, Padre, porque tienes un llamado específico para cada uno de nosotros, sin importar nuestra edad, sexo o capacidad intelectual.
• Gracias por capacitarnos con talentos y pasión para cumplir con ese llamado.
• Perdónanos por distraernos de nuestro llamado con las cosas del mundo.
• Enséñanos a elegir sabiamente con quién o con qué involucrarnos.
• Danos el valor para soltar aquellas cosas que interfieren con nuestro enfoque en Cristo.
• Le ordenamos a Satanás que se quite de delante nuestra y se aparte de nuestro camino.
• Decidimos que nuestra meta en la vida sea agradar a Cristo y no a los hombres.
•
• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

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