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No Te Saltes El Pistoletazo

https://youtu.be/Vl6X_bM4-Yc

 

(Salmos 39:1) “Yo dije: Guardaré mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca como con mordaza, mientras el impío esté en mi presencia.’”

(Filipenses 4:8) “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad.”

(Proverbios 12:16) “El enojo del necio se conoce al instante, mas el prudente oculta la deshonra.”

 

 


Las palabras una vez pronunciadas no se pueden borrar. Puedes arrepentirte de decirlas, disculparte, cambiar lo que dijiste e incluso tratar de olvidarlas. Pero una vez que salen de tu boca, han sido apuntadas y eres responsable ante Dios y los hombres por ellas. Por lo tanto, me tomaría unos segundos antes de reaccionar a las palabras o acciones de cualquier otra persona, ya que todos seremos juzgados por lo que dijimos y no por lo que nos dijeron otros.

Todos hemos dicho cosas que han hecho daño, prejuzgado a otros, hablado por frustración, y sin querer, perjudicado a familiares y amigos. Esto es inevitable ya que a veces simplemente dejamos que nuestras emociones, nuestro orgullo y nuestros miedos se apoderen de nosotros. Esta falta de paciencia es muy común, especialmente con nuestros seres queridos o los más cercanos.

Si eres alguien que se comporta de esta manera con frecuencia, entonces notarás que lentamente más y más personas comenzarán a evitarte. Hay momentos en que Dios requerirá que hables y hasta regañes a alguien, pero que sean Sus palabras y por medio de Su Espíritu para corregir con amor, edificar y animar. Pero cuando se trata de personas malas, a las que no les importa a quién lastiman, es recomendable guardar silencio.

Una buena estrategia para reaccionar cuando alguien ha hecho algo grave contra ti, especialmente si no fue intencionado, es tomarte un momento y calmarte. Siéntate y enfócate en algunas de las buenas cualidades del que te hizo daño. Al ver algo bueno en ellos primero, te será más difícil seguir molesto e incluso podrías perdonarlos sin tener que reaccionar en absoluto.

La Biblia nos aconseja meditar siempre en cosas buenas y piadosas ya que Dios sabe que de la abundancia del corazón habla la boca. Pídele sabiduría a Dios sobre cómo manejar la situación y recuerda que el diablo también puede influenciarte para que acabes reaccionando prematuramente.

Puede que no te guste la persona con la que tienes que tratar, pero si es un creyente, tienes que amar el espíritu de Cristo dentro de ellos, ya que es el mismo dentro de ti. Si son incrédulos, entonces recuerda que la sangre de Cristo también fue derramada por ellos en la Cruz.

 

 

Ten en cuenta que Dios nos juzgara por nuestra reacción hacia los malvados, no por sus acciones contra nosotros.

 


Oraciones

• Padre Celestial, Tú estás ceñido con poder. Te cubres de luz como de un vestido. Tú eres el que se vistió de justicia como una coraza.
• Padre, venimos ante ti pidiendo perdón por las palabras malas que hemos hablado en el pasado.
• Quemamos con el fuego del Espíritu Santo toda palabra pronunciada contra alguien.
• Te pedimos que nos ayudes y nos muestres cómo restaurar cualquier relación que haya sido dañada por nuestras palabras.
• Danos la paciencia para esperar antes de reaccionar a los insultos de otros, o a sus acciones contra nosotros.
• Entregamos nuestro orgullo, ego e inseguridades a Tus pies Señor.
• Elegimos hoy pensar en aquellas cosas que son verdaderas, honorables, justas, puras, aceptables, encomiables, cualquier cosa de excelencia y si es digno de alabanza.
•
• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

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