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Pelea Como Un Hombre

https://youtu.be/Pj4NCmETHpg

 

(1 Tesalonicenses 5:17) “orad sin cesar;”

(Salmos 88:1) “Oh SEÑOR, Dios de mi salvación, de día y de noche he clamado delante de ti.”

(Isaías 62:6-7) “Sobre tus murallas, oh Jerusalén, he puesto centinelas; en todo el día y en toda la noche jamás callarán. Los que hacéis que el SEÑOR recuerde, no os deis descanso, ni le concedáis descanso hasta que la restablezca, hasta que haga de Jerusalén una alabanza en la tierra.”

 

 

Un hombre de verdad no renuncia fácilmente a sus sueños, ni a los de su familia. Irá a cualquier extremo y renunciará a todas sus comodidades para asegurarse de que sus seres queridos estén seguros, con provisiones y con un futuro brillante. Un hombre de verdad también sabe cuándo pelear, contra quién, y no necesariamente tener que usar los puños y las palabras, y sabe cuándo es necesario alzar la voz y contra quién. Se necesita un verdadero hombre para no lastimar a alguien, especialmente cuando sabe que puede hacerlo.

Como Discípulos de Cristo, nuestras armas de guerra no son carnales, y tampoco lo son nuestros enemigos. Luchamos en lo espiritual contra los poderes espirituales de las tinieblas. Tenemos la autoridad de Cristo para atar y desatar en lo espiritual para que se manifieste en lo natural. El arma que Dios nos ha dado para esto es la oración.

Un hombre de verdad pasará tiempo orando por sí mismo y por sus seres queridos y no solo afanarse por el dinero, la fama o las comodidades. Lo mejor que puedes hacer por tus seres queridos es orar, orar, orar, sin cesar. Ora mientras vas al trabajo, mientras te duchas, mientras paseas al perro, mientras tomas el autobús, mientras esperas en la cola del banco…etc. ¡No le des descanso a Dios hasta que cada área de tu vida traiga gloria a Su nombre!

Me refiero a que estés constantemente hablando con Cristo. Cuéntale todos tus temores y por todo por lo que estas agradecido. Incluso puedes quejarte de todo y de todos. No te preocupes, Él puede aguantar todas tus quejas. Esto cambiará tu vida y al igual que el Rey David, te darás cuenta de que la oración es oxígeno para tu alma.

He aquí un pequeño truco para ayudarte a comenzar tu vida de oración. Tira uno de tus zapatillas debajo de la cama antes de acostarte. De esta manera, te verás obligado a arrodillarse todos los días para buscarla y te acordaras a orar antes de comenzar el día. Nunca más volverás a ponerte de pie hasta que primero te pongas de rodillas.

 

 

Ponte de rodillas y pelea como un hombre de verdad.

 


Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres Aquel que se puso un yelmo de salvación sobre Su cabeza. El que se alegra con celo como un manto. Nos prometes que el llanto puede durar toda la noche, pero el regocijo viene por la mañana.
• Gracias, Padre, por el asombroso poder que tenemos a través de la oración.
• Gracias por darnos la autoridad para atar y desatar en lo espiritual.
• Danos la sabiduría para saber cuándo hablar y cuándo mantener la paz cuando alguien nos desafía.
• Perdónanos por ignorar nuestro tiempo de oración y por depender sólo de nuestra propia fuerza y sabiduría.
• Enséñanos a orar sin cesar sin importar lo que estemos haciendo.
• Declaramos que no te daremos descanso hasta que cada área de nuestras vidas traiga gloria a Tu nombre.
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• Te lo pedimos en el nombre poderoso de Jesús. Amén

 

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