Hoy, en lugar de meditar en la Palabra de Dios, simplemente comienza a confesar estos versículos y declarándolos sobre tu vida, y observa cómo sucede el milagro. Tus miedos y preocupaciones más profundos comenzarán a desaparecer. Cada espíritu atormentador, situación negativa o plan malvado tiene que obedecer la Palabra de Dios, así que deja de preocuparte y comienza a declararlo. Al declarar la Palabra de Dios sobre tu vida a primera hora de la mañana, alienaras tu vida con Su verdad y Su voluntad.
Por ejemplo: 1 Pedro 5:7 dice “echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.” – Así que ya puedes orar… Padre, toda mi ansiedad y preocupación lanzo sobre ti en obediencia y tengo fe de que te preocupas por mí. ¿Lo has entendido? Ahora empieza tu.
(Isaías 55:10-11) Porque como desciende de los cielos la lluvia, y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
(Isaías 41:10-11) No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; los que contienden contigo serán como nada y perecerán.
(Salmos 91:9-11) Porque has puesto a Jehová, que es mi refugio, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos;
(Isaías 43:2-3a) Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo soy Jehová tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador;
(Isaías 54:17) Ninguna arma forjada contra ti, prosperará; y tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Ésta es la herencia de los siervos de Jehová, y su justicia viene de mí, dice Jehová.
(1 Juan 5:14-15) Y ésta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
No mires más tu situación, sino mira al que puede CAMBIAR tu situación y empieza a confesar sobre ti mismo SUS palabras y no las tuyas.