(Éxodo 17:10-13) “Y Josué hizo como Moisés le dijo, y peleó contra Amalec; y Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedió que mientras Moisés tenía en alto su mano, Israel prevalecía; y cuando dejaba caer la mano, prevalecía Amalec.
“Pero las manos de Moisés se le cansaban. Entonces tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó en ella; y Aarón y Hur le sostenían las manos, uno de un lado y otro del otro. Así estuvieron sus manos firmes hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.”
Dicen que detrás de cada hombre de éxito, hay una mujer. Y tras cada pastor con éxito hay una esposa y probablemente una madre que se aseguró de que no se alejara de su llamado. Detrás de cada atleta de élite, hay padres que han sacrificado sus propias comodidades. Y detrás de cada iglesia exitosa, hay un equipo de intercesores (personas que oran tras puertas cerradas).
Detrás de cada mensaje ungido que cambia a las personas desde adentro, ha habido un tiempo de oración y oír de parte de Dios para el mensaje. Olvidamos que no importa quién esté en primera línea, quién sea el cantante principal de una banda o quién sea el protagonista, sin los que trabajan detrás de escena y cuidan cada pequeño detalle, nada puede fluir.
A Dios no le gustan los espectáculos de un solo participante ni tampoco quiere que seamos los únicos protagonistas. Dios usa ángeles para poner las cosas en su lugar para nosotros en lo espiritual y para protegernos en lo natural. Dios usa Su Palabra para hablarnos y Su Espíritu Santo para guiarnos. Dios usa a otros hermanos y hermanas para trabajar con nuestro carácter. Él usa Pastores y Maestros para explicarnos Sus enseñanzas. Él usa Profetas para advertirnos y señalarnos la dirección que tomar. Y Él siempre ha usado a evangelistas para traernos el mensaje del Evangelio.
Todo trabajo espiritual tiene que estar fundado en lo espiritual, y eso conlleva la oración. Es Dios quien nos prospera, quien hace que los demás se fijen en nosotros y quien se asegura de que estemos a salvo de los ataques de Satanás. Nada de esto es posible sin que oremos primero o que alguien interceda por nosotros.
Si solo dependemos de nuestro intelecto, conocimiento Bíblico y carisma, acabaremos fracasando o nos daremos por vencidos. Necesitamos aprender a atar al enemigo en lo espiritual para que no tengamos que enfrentarlo en lo natural.
La mayoría de nosotros caminamos con nuestros muros derribados y luego nos preguntamos por qué perdemos las cosas o personas que queremos retener, y que nos van bien en nuestra vida y ministerio. Al igual que sucedió con Moisés, averigüe quiénes son sus Aarones y sus Hurs que levantaron sus manos mientras estaba en la batalla, y comienza a darle gracias al Señor por ellos hoy.
Aún no he encontrado una Iglesia que prospere enserio según la voluntad de Dios y mediante la sana doctrina que no tenga un equipo de intercesores.
Oraciones
• Padre, Tú eres el Anciano de Días, Señor, que es lento para la ira, Tú eres el de ojos más limpios.
• Gracias Padre porque has preparado ayudantes para nuestro destino
• Ordenamos a esos ángeles y ayudantes que se levanten hoy en el nombre de Jesús.
• Gracias por nuestras esposas, padres y líderes que oran por nosotros y nos cuidan.
• Gracias por cada intercesor que se para en la brecha por su iglesia.
• Perdónanos si hemos dado por sentado a alguien y no apreciamos los sacrificios realizados para asegurarnos de que tengamos éxito.
• Perdónanos por ir a la batalla sin oración y dependiendo únicamente de nuestro intelecto o conocimiento de la Palabra.
• Danos hoy la estrategia de cómo orar y atar a Satanás de nuestras vidas.
• Cancelamos hoy todo plan que el enemigo tenga preparado contra nosotros o contra cualquier hijo de Dios.
• Declaramos confusión sobre cada ejército del enemigo en este momento.
• Trae nos a aquellos que nos ayuden a levantar nuestras manos, como lo hiciste con Moisés, y danos la victoria.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén