(Juan 17:13) “Y ahora vengo a ti, y hablo estas cosas en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.”
(Isaías 12:3-4) “Con gozo sacaréis aguas de las fuentes de la salvación. Y diréis en aquel día: ‘Cantad al Señor, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.’”
(Filipenses 4:4) “Regocijaos en el Señor siempre: Otra vez digo: Regocijaos.”
Un rasgo evidente de que has tenido un encuentro con Cristo es el gozo. Un gozo que brota de un corazón lleno de agradecimiento por la obra de salvación que Dios ha hecho. Gozo por todas las promesas que tenemos en la Biblia, y gozo por saber que no importa lo que nos pase físicamente, nuestra alma está segura en Sus brazos. Gozo por no tener que pagar más en el más allá por nuestros pecados y gozo por el hecho de que Dios puede cancelar nuestros errores pasados y prepararnos un futuro con esperanza, simplemente porque nos ama.
Cuando entendamos verdaderamente la oscuridad en la que estábamos y cómo hemos sido trasladados a la luz, andaremos con gozo. Podremos proclamar su salvación y su amor sin vergüenza ni temor al qué dirán los hombres. Podremos disfrutar en serio de la compañía de otros creyentes que también se han rendido a Cristo y experimentado Su salvación.
Sin embargo, hay cristianos que desvían el gozo de Dios. Andan quejándose, con caras largas, encontrando problemas en todos, siempre negativos, y creando más temor que fe. Estos individuos no solo tienen una religión muerta, sino que también se quedan perplejos cuando los verdaderos creyentes aún logran mantener una sonrisa en situaciones difíciles. El apóstol Pablo escribió “Regocijaos siempre” mientras estaba en la cárcel por predicar el evangelio. Aunque el estaba en la cárcel, la cárcel no estaba dentro de su corazón.
Cuando comencé a servir en mi iglesia en el 2007, conocí a un hombre africano llamado George. Era más joven que yo, lleno de vida, soltero, en busca de trabajo, enamorado de Dios y siempre con una sonrisa en el rostro. El gozo del Señor no solo estaba en su rostro sino también en su boca. Siempre me saludaba con la frase “What a Joy” que significa “Qué gozo tan grande”. Esto se convirtió en su identidad.
Incluso años después de que perdimos el contacto, conocí a otro hermano africano en otra ciudad que mencionó a un tal George de mi ciudad, y cuando le pregunté si se refería a “What a Joy George”, Respondió: “Sí, exactamente”. Supongo que años más tarde, George todavía está haciendo que Cristo brille a través de su vida simplemente contagiando a todos los demás con gozo. Que gran ejemplo a seguir.
Reflejar el Gozo de tu salvación, sin importar tu situación, es mucho más poderoso que cualquier milagro o profecía. Es lo que nos separa de aquellos que nunca han tenido un encuentro personal con Dios.
Oraciones
• Padre Celestial, Tú eres El Gran Dios. Dios de las riquezas Dios que suple toda necesidad. Dios que da el incremento. Dios que nos da la victoria. Dios de paz, Te alabamos.
• Gracias Padre por el gozo sobrenatural que has puesto dentro de nosotros.
• Gracias por salvarnos de nuestros pecados y por liberarnos de los poderes de las tinieblas.
• Perdónanos por olvidar lo mal que estaban las cosas antes de que nos salvaras del dominio del pecado.
• Perdónanos por no reflejar con gozo la gratitud en nuestros corazones por nuestra salvación.
• Enséñanos a cambiar nuestro legado de ser negativo y siempre quejándonos a ser recordados como tus servidores llenos de gozo.
• Devuélveme, oh Señor, el gozo de mi salvación.
• Damos gracias al Señor; aclamamos Su nombre, hacemos célebres en los pueblos Sus obras, recordamos que Su nombre es engrandecido.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén