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Se Fijaran En Ti

 

(Gálatas 6:9) “No nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos.”

(Ruth 2:10-11) “Ella entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ‘Por qué he hallado gracia en tus ojos para que tú me reconozcas, siendo yo extranjera?’ Y respondiendo Boaz, le dijo: ‘Por cierto se me ha contado todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes.’

 

 

A veces parece que no importamos y que no somos imprescindibles. Seguimos haciendo nuestra labor diaria por la casa, la rutina del trabajo, las responsabilidades de los niños pensando que tal vez nuestros sacrificios no son valorados. Tenemos la tendencia a olvidar que dondequiera que estemos ahora mismo en nuestro caminar con Cristo, somos necesarios para el plan general de Dios. Te garantizo que si te tomas un día o dos libres de tu rutina diaria, alguien sentirá tu ausencia y deseará que no alargues demasiado tus vacaciones. Si no me crees, pregúntale a cualquier madre o ama de casa.

Esta generación parece haber perdido el valor de la persistencia a la hora de cumplir con su deber. Si no hay una recompensa inmediata o reconocimiento público, se dan por vencidos con facilidad y empiezan a buscar otra cosa con que entretenerse o invertir su tiempo y esfuerzo. Este no fue el caso de nuestros antepasados quienes trabajaron día y noche aunque nadie les valorara.

Su recompensa fue poder decir que siempre terminaron lo que empezaron y que nunca le fallaron a nadie que les pidió ayuda. Debemos de aprender de nuestros padres, quienes se enfrentaron a hambrunas, guerras civiles, guerras mundiales, cambio de dictaduras, fuerzas políticas radicales y en algunos casos el éxodo o la inmigración por necesidad.

En el libro de Ruth leemos la historia de Boaz, varón con muchas tierras, quien se fijó en Ruth. Una joven viuda y pobre, que recogía el grano caído en los campos después de la cosecha. Quedó impactado por su belleza, su forma de trabajar duro y su amor sacrificado hacia su suegra. A pesar de que Ruth no era judía y libre de volver a casarse para rehacer su vida, decidió seguir sirviéndole a su suegra Noemí.

Se casaron y tuvieron un hijo que fue el padre del Rey David, quien fue parte del linaje de Jesucristo. Este es un ejemplo del favor de Dios para aquellos que son constantes en hacer lo correcto ante los ojos de Jesús, aunque nadie más los aprecie.

Yo le serví a mi pastor durante muchos años, a veces dudando si de verdad le importaba a alguien todo lo que hacía. Cuando Dios me llevo a otra ciudad para entrar en mi llamado como Pastor, me informaron que hicieron falta siete personas para cubrir mis labores en la iglesia.

 

 

No olvidemos que el favor de Dios hará que la persona adecuada se fije en nosotros en el momento adecuado.

 

 

Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres quien salvará a los humildes y abatirá las miradas altivas.
• Eres el Señor que hace justicia y juicio a todos los oprimidos.
• No hay nadie como Tú, oh Señor, para ayudar tanto a los poderosos como a los débiles.
• • Gracias porque en el momento adecuado seremos reconocidos por nuestra constancia.
• Perdónanos si no hemos tenido paciencia para continuar con nuestras tareas asignadas.
• Perdónanos por buscar la alabanza del hombre para sentirnos bien con nuestras responsabilidades.
• Danos la mente para hacer lo correcto sin importar el sacrificio necesario.
• Pedimos que nuestro amor y sacrificio reflejen a Cristo en nuestras vidas.
• Pedimos tener favor en el momento oportuno y con la persona adecuada por nuestra constancia en nuestro llamado.

• Te lo pedimos en el Nombre Poderoso de Jesús. Amén

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