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Ser De Buen Ánimo

 

(Hechos 27:20-25) “Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, siendo azotados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos.”

“Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo… ‘Pero ahora os exhorto a que tengáis buen ánimo; porque no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave. Pues esta noche ha estado conmigo el Ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo… ‘Dios te ha dado todos los que navegan contigo.’”

“‘Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.’”

(Hechos 28:8-9) “Aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; al cual Pablo entró a ver, y después de haber orado, puso sobre él las manos, y le sanó.
Y hecho esto, también otros que en la isla tenían enfermedades, venían, y eran sanados;”

 

 


¿Te has dado cuenta de cómo algunos creyentes siempre tienen una actitud positiva y están de buen ánimo sin importar la situación en la cual se encuentran? ¿Cómo es posible mantener la calma y hasta regocijarse con lo que está ocurriendo a nivel mundial? La gente está perdiendo sus trabajos, cerrando sus negocios, perdiendo a seres queridos, no pueden avanzar en sus estudios y no hay grandes perspectivas de encontrar una pareja.

Es muy sencillo, simplemente han rendido a los pies de Dios todos los aspectos de sus vidas y Le han hecho un socio en cada decisión. Y saben que Dios se interesará personalmente en proteger lo que a El Le pertenece como socio. Mientras sigamos temiendo perder lo que realmente no nos pertenece, nunca podremos estar en completa paz o incluso regocijarnos. Todo lo que tenemos le pertenece a Dios y es para Su uso.

El apóstol Pablo pudo asegurar que no se perderían vidas durante la tormenta porque estaba lo bastante cerca de Dios para recibir el mensaje. Esta fue también la razón por la que pudo sanar a todos los que acudían a él. Esto es a lo que todo discípulo de Cristo debe aspirar. Poder cambiar vidas a través del poder del Espíritu Santo que nos ha sido dado a través de Cristo.

Claro, habrá tiempos de angustia y hasta podríamos enfrentarnos la muerte. Pero aun entonces, podemos regocijarnos en el hecho de que lo que sea que Dios haya permitido que surja a través de la tormenta actual, no afectará para nada nuestra eternidad con Él.

No sé si tienes esa paz de saber dónde pasarás la eternidad después de la muerte. Si no la tienes, te animo a que lo averigües personalmente y no dependas solo de lo que una religión, un pastor, un sacerdote o incluso tus padres y sus tradiciones te han enseñado.

 

 


Entrégate, y dale a Cristo todas las cosas. Recibirás Su paz que va más allá de nuestro entendimiento, y luego… comparte esa paz y esperanza con otros que se enfrentan a las mismas tormentas.

 

 


Oraciones

• Padre celestial, Tú restauras mi alma. Tú me conduces por sendas de justicia. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo.
• Gracias porque continúas hablándonos y usándonos para cambiar vidas.
• Perdónanos por desobedecerte y no hacer lo necesario para acercarnos a Ti.
• Perdónanos por tener miedo y perder la esperanza cuando surgen tormentas.
• Danos hoy la paz que necesitamos para enfrentar las tormentas que se levantan a nuestro alrededor.
• Te presentamos nuestros trabajos, finanzas, salud, familia, pensamientos y sueños hoy una vez más, y te pedimos que protejas todo lo que te hemos entregado.
• Ayúdanos a alegrarnos en cada situación y a ser fuente de esperanza para todos los que nos rodean.
• Úsanos para ser un mensajero piadoso y para traer sanidad y liberación a aquellos que vienen a nosotros pidiendo que Jesús los ayude.

• Te pedimos estas cosas en el nombre poderoso de Jesús. Amén

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