(Efesios 4:15-16) “Antes hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas, en Aquél que es la cabeza, en Cristo; de quien todo el cuerpo bien ligado entre sí, y unido por lo que cada coyuntura suple, conforme a la eficacia y medida de cada miembro, hace que el cuerpo crezca para la edificación de sí mismo en amor.”
(Juan 17:21) “Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.”
(Juan 17:26) “Y yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.”
Hay una gran sensación de confianza y autoestima cuando sabes que no estás solo en nada de lo que haces. Si estás casado, lo notarás especialmente ya que tu cónyuge normalmente te apoya en todas tus decisiones. Es bueno saber que te respaldan. Esta unidad es la clave del éxito en cualquier área de la vida. ¿A cuántas personas realmente les puedes decir “Te cubro las espaldas”?
Es por eso que somos atraídos a personas con la misma fe, la misma cultura y de la misma generación, porque no seremos malinterpretados, burlados, dejados de lado y rechazados por ser diferentes. Es por eso que Dios se asegura de que no importa quién seas, entiendas que eres importante para tener unidad y para que Él te pueda usarte para Su gloria.
Para estar unidos, apoyándonos, y animándonos a crecer, necesitamos que el amor de Dios sea fuerte en nuestra vida. Solo entonces podremos ser uno en mente, propósito y meta, tal como Cristo lo fue con el Padre mientras caminó sobre la tierra.
En la Infantería de los Marines Americanos tienen un dicho, “Ningún hombre se queda atrás”. Esto significa que no importa cuál sea el sacrificio o el peligro, nadie será abandonado en el campo de batalla. Esta es la actitud que hace que un ejército sea invencible cuando enfocamos todas nuestras fuerzas contra un enemigo común y no entre nosotros.
Por desgracia, la iglesia moderna pasa demasiado tiempo atacando las diferencias de opinión de los demás acerca de la doctrina y las tradiciones y esto solo hace que nos amemos menos y, por lo tanto, como comunidad nos hacemos más débil.
Cuando los incrédulos ven esto en las redes sociales, todo lo que logramos es alejarlos mientras buscan una comunidad que los ame y les brinde una sensación de seguridad. Lo que ven es un ejército que se pone uno frente al otro en un círculo y dispara.
La clave para ser uno con Cristo, es comportarnos como Él lo hizo. Cristo amó, sanó, sufrió, perdonó y se sacrificó a pesar de que estábamos equivocados. En otras palabras, “nos cubrió las espaldas”.
Oraciones
• Padre Celestial, Tu misericordia es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que te temen y Tu justicia sobre los hijos de los hijos. Como la altura de los cielos sobre la tierra, así de grande es Tu misericordia sobre los que Te temen Señor.
• Gracias por amarnos y enseñarnos cómo amarnos unos a otros y crecer espiritualmente.
• Perdónanos por no estar en unidad con otros hermanos y hermanas de la fe.
• Perdónanos por querer siempre tener razón en nuestro punto de vista de las Escrituras.
• Ayúdanos a comprender que podemos equivocarnos en todo nuestro entendimiento si no amamos como Tú nos amas.
• Te pedimos que sigamos creciendo en Tu amor y que Cristo siga sosteniendo todas las cosas en su lugar.
• Declaramos que trabajaremos juntos para Tu gloria y que podemos declarar “Te cubro las espaldas”.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.