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Aceptados En Cristo

 

(2 Corintios 3:18) “Por tanto, nosotros todos, mirando con cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, como por el Espíritu del Señor.”

(Isaías 43:1-2) “Y ahora, así El Señor Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: ‘No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.’

(Filipenses 2:13) “porque es Dios el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”

 


¿Sabes lo que Dios ve cuando pone su mirada sobre ti? Depende de a quién tengas viviendo dentro de tu corazón. Si vives independiente de Dios, entonces Él solo ve tu naturaleza caída, tus pecados, tus faltas, los espíritus malignos que te controlan y tu rebelión. Pero si has aceptado a Cristo en tu corazón, entonces Él solo ve a Cristo. Te ve como a un hijo y eres coheredero con Jesús de todo el poder, la autoridad y las bendiciones que Dios ha prometido a Sus hijos.

No importa lo que hayas hecho en el pasado, no importa cuántas veces le hayas fallado o le sigas fallando. Todo lo que Dios ve en ti es Su hijo amado, Jesucristo. Ve la santidad, la longanimidad, el sacrificio en tu amor y la obediencia. Cristo te ha justificado, en otras palabras, cancelado todas las acusaciones en tu contra y quitó tu vergüenza y condenación. Este es un gran sentimiento, ya que ahora podemos estar sin culpa delante de Dios y experimentar Su amor por nosotros.

Si aprendes a verte a ti mismo como Dios te ve, aprenderás a ver a los demás en la misma luz y verdad. A los ojos de Dios, eres precioso, equipado para hacer buenas obras, preparado para enfrentarte a cualquier desafío, un instrumento de gloria, orgullo y gozo para El, y escogido para ser el templo del Espíritu Santo.

Esta es la manera en la que debemos respetar, amar, y apreciar a otros que también han aceptado a Cristo en sus corazones. Solo entonces podremos amarlos y vivir una vida que muestre la gloria de Dios a través de todo lo que decimos y hacemos.

A veces, nos esforzamos demasiado en cambiar a las personas de acuerdo con lo que nosotros creemos que es bueno o correcto para ellos. Pero necesitamos entender que Dios nos acepta, no por las cosas que hacemos, sino porque le pertenecemos a Cristo. Y debido a que le pertenecemos a Él, no debemos tener miedo de las situaciones difíciles, ya que Él promete protegernos y sacarnos en victoria. Si aún no conoces a Cristo, entrégate hoy a Él.

 

No es por lo que sabemos, o lo que podemos hacer, sino A QUIÉN conocemos, lo que nos hace candidatos para el cielo.

 

Oraciones

• Jesús, Tú eres Mi Amigo, Mi Amado, el agradable, Tú eres mi alabanza.
• Gracias porque eres nuestra justicia.
• Gracias porque somos perfeccionados en Ti y porque Tu sangre nos limpia de todos nuestros pecados.
• Gracias porque nos llamas por nuestro nombre, nos has redimido y somos Tuyos.
• Perdónanos una vez más hoy para que podamos estar en tu presencia y continuar sirviéndote.
• Ayúdanos a entender nuestra identidad en Cristo y que Tú obras en nosotros el deseo y la capacidad de hacer el bien.
• Declaramos que mientras caminemos por las aguas, Tú estás con nosotros y cuando pasemos por el fuego, no nos quemaremos.
• Te pedimos que a través de Tu Espíritu sigamos reflejando Tu gloria.

• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

 

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