(Proverbios 22:9) “El ojo misericordioso será bendito, porque da de su pan al necesitado.”
(Proverbios 11:25) “El alma liberal será engordada; y el que saciare, él también será saciado.”
(2 Corintios 9:7) “Cada uno dé como propuso en su corazón; no con tristeza, o por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”
Si le preguntas a alguien abundantemente rico cómo lo logró, te responderá que una de las claves para lograr el éxito es dar generosamente. Los mejores libros que enseñan cómo ser fructífero y prosperar definen la riqueza como una piscina llena de agua. Si dejas que se estanque, se pudrirá y se llenará de hongos. Necesita circular y ser disfrutado por otros, especialmente por aquellos que lo necesitan. Es de vital importancia entender este concepto de dar, ya que Dios lo repite una y otra vez en Su Palabra.
No hablo solo del dinero cuando me refiero a recibir una buena cosecha, sino que esto también incluye nuestro tiempo, amor, talentos, recursos, contactos, conocimientos…etc. Todo lo que tenemos es parte de nuestra riqueza y nos da una buena calidad de vida. Piénsalo, el solo hecho de tener dinero no te garantiza una familia que te aprecie, amigos fieles, una vida larga y saludable, buenos valores morales o el respeto de tus hijos.
Solo por tener estudios, no te convierte automáticamente en sabio o alguien con entendimiento. Hay miles de personas con talento artístico, pero sin las conexiones adecuadas, nunca serán descubiertos.
A Dios le gusta mostrar Su poder y gloria a través de nosotros. Por eso nos da un diluvio a cambio de un vaso de agua que le brindamos a alguien sediento. Cuando Dios nos devuelve lo invertido, es abrumador, más allá de nuestras expectativas y también bendice a quienes nos rodean.
(“¡Cuando obedeces a Dios hoy, te posicionas para recibir algo que realmente necesitarás mañana! En 1 Reyes 17, una viuda le dio de comer al profeta Elías. No tenía idea de que un simple acto de bondad afectaría su futuro para el bien, Elías no la obligó a dar nada, y Dios tampoco te obligará a ti”.
“Con un pequeño acto de bondad, esta mujer inició una cosecha que duró siete años. Cuando su hijo murió, fue el profeta al que alimentó quien lo devolvió a la vida. Dios te dará la oportunidad de obedecerle en algo que puede parecer insignificante, pero la verdad es que esa semilla comenzará una cosecha abundante en tu vida.”) -Bob Gass
Cuando entiendes que cuanto más das, más Dios te devolverá, podrás empezar a dar con alegría y a esperarár una cosecha abundante.
Oraciones
• Jesús, Tú eres Mi salvación, La fuerza de mi salvación, Mi fuerza y mi canto.
• Gracias, Señor, porque nuestro dar, nuestro trabajo y nuestros sacrificios no son en vano.
• Gracias por fijarte cuando damos y nos recompensas todas nuestras buenas obras.
• Perdónanos por ser desagradecidos a veces y por no dar a los necesitados.
• Ayúdanos a entender por completo el concepto de dar, para que podamos dar con un corazón alegre.
• Enséñanos a ser más generosos con todo lo que nos has dado.
• Te pedimos la recompensa prometida por todo lo que te hemos estado dando fielmente a Ti y a los demás.
• Ayúdanos a no perder la oportunidad de hacer ese simple acto de bondad que traerá la abundante cosecha que prometes.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén