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Algunos Aun No Han Oído

 

(Mateo 4:19) “Y les dijo: ‘Seguidme, y yo os haré pescadores de hombres.’

(Matthew 28:19-20) “Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

(Lucas 14:23) “Entonces el señor dijo al siervo: ‘Sal a los caminos y por los cercados, y oblígalos a entrar para que se llene mi casa.’

 

A pesar de que vivimos en una era moderna de información donde el nombre de Jesús prácticamente ha llegado a todos los confines de la tierra, sigo asombrando de la cantidad de personas que aún no han escuchado el mensaje sencillo del Evangelio. Me doy cuenta de esto una y otra vez con los jóvenes en Europa, donde la mayoría de los padres han dejado de seguir a Cristo.

Claro que la mayoría conocen a cerca de la iglesia, los sacerdotes, los católicos y la religión cristiana, pero no muchos saben que nunca podremos pagar por nuestros pecados con buenas obras. No saben que el bautismo en agua no es la salvación, que no podemos orar a María ni a los santos, y que los sacerdotes no tienen autoridad espiritual para perdonarnos nuestros pecados. El simple mensaje de cómo Cristo bajó a la tierra en forma humana y tomó sobre sí mismo el castigo de nuestros pecados no es algo que todos hayan escuchado o entendido.

Tenemos que compartir este mensaje con todos los que conocemos para que puedan tomar una decisión de aceptar o rechazar a Cristo. Su ignorancia hacia el mensaje de salvación no los excluirá del juicio de Dios.
Dios nos promete que ÉL nos hará pescadores de hombres, en otras palabras, tenemos que obedecer Sus instrucciones si queremos convertirnos en verdaderos pescadores de almas para Su reino. Esto requiere estar listo para hacer algunos cambios con respecto a cómo se han hecho las cosas en el pasado, sin comprometer la doctrina y el mensaje de la cruz.

He tenido que adaptar toda mi forma de pastorear, predicar y aconsejar a un formato virtual online ya que esto es lo que me instruyó el Espíritu Santo. Se me instruyó a simplificar el mensaje y llegar a los que están espiritualmente muertos, espiritualmente enfermos y hambrientos de la verdad que cambiará sus vidas. Al mismo tiempo, pude discipular a otros para que crecieran e hicieran lo mismo mientras Dios me respaldaba con señales, prodigios y oraciones contestadas.

(“Cualquier pescador con experiencia te dirá que si tu anzuelo no está funcionando, cámbialo. Se lo suficientemente honesto contigo mismo para admitir que tal vez ‘Lo que estamos haciendo no está funcionando’. Aprendí cómo edificar la escuela dominical de un bautista, cómo ganar almas de un presbiteriano y cómo desarrollar grupos de hogar de un pentecostal. Si no sabes, pregúntale a alguien. Recuerda, la red arrastrará todo tipo de pez, así que se paciente. No puedes limpiar un pez hasta que primero sea atrapado.” – Bob Gass)

 

Sal y comienza a compartir todo lo que sabes acerca de Cristo, te sorprenderás de cuántos aún no han escuchado las buenas nuevas de salvación. Dios solo te podrá usar cuando subas a tu barca y lances la red.

 


Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres Dios que salva a los rectos de corazón. El Señor que pesa el corazón. Dios que prueba el corazón y la mente.
• Gracias Padre porque Tu mensaje de salvación es lo suficientemente simple para que un niño lo entienda.
• Gracias por amarnos y enviar a Tu hijo para enseñarnos a ser pescadores de hombres.
• Perdónanos por estar atrapados en nuestras tradiciones y los caminos del hombre en lugar de obedecer la voz del Espíritu Santo.
• Nos rendimos a Ti una vez más hoy y te pedimos que nos capacites para compartir el mensaje de salvación.
• Danos la valentía, la oportunidad y el amor necesario para llegar a los perdidos y los que sufren.
• Declaramos que seremos fructíferos en nuestro trabajo y traeremos peces a tu reino que las redes no podrán contener.
• Declaramos que creceremos de tal manera que otros tendrán que venir y ayudarnos a enseñar, predicar y aconsejar.
• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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