(Job 38:12-13) “¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos?”
(Josué 10:13-14) Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta tanto que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está esto escrito en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. Y nunca fue tal día antes ni después de aquél, habiendo atendido el Señor a la voz de un hombre: porque el Señor peleaba por Israel.
La frase Carpe Diem tiene su origen de un poeta romano y significa ‘Aprovecha el día’, ‘Aprovéchalo al máximo’ o ‘Disfruta de los placeres del día sin preocuparte demasiado por el mañana’. Yo lo interpreto como, ‘No dejes que los problemas de hoy controlen tus acciones, sino ejerce la autoridad que Dios te ha dado sobre ellos’. Las personas, los eventos y tus circunstancias actuales no deben dictar lo que haces y cómo te sientes.
Solo cuando nos convertimos en hijos de Dios tenemos la autoridad espiritual para mandar las cosas a su lugar correspondiente y entregar todo lo que nos concierne en las manos de Dios. De esta manera, aunque suceda algo inesperado, sabemos que Dios lo está permitiendo con un propósito. De lo contrario, no eres más que una marioneta en manos de Satanás.
Solo Dios tiene el poder de hacer que el sol nazca todos los días o que se detenga como lo hizo en el libro de Josué para que ellos siguieran destruyendo al enemigo. Sí, Dios hará que el tiempo, los eventos y las personas se detengan para ti mientras avanzas conquistando terreno para Su Reino. Por lo tanto, es sabio ordenarle al día que se rinda al plan divino para tu vida, para que toda la creación obedezca y se mueva de acuerdo con el propósito de Dios.
El Reino de los Cielos pertenece a aquellos que toman acción a través de la oración y ordenan que el tiempo y los eventos terrenales se sometan a Dios. No es para aquellos que simplemente se sientan en el banquillo viendo pasar los días. Cuando le pides activamente a Dios que esté a tu lado, todo demonio sabrá quién te está respaldando y tu día dará un giro drástico a tu favor.
Puedes pasar todo el día siendo manipulado por todo y por todos, o puedes aprovechar el día y ordenarle que se rinda a Cristo.
Oraciones
• Padre Celestial, Tú has tratado bien (estás tratando bien, tratarás bien) a Tus siervos. Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino. Tus palabras dan luz y entendimiento a los sencillos.
• Gracias, Padre, que ordenas la existencia del día, limitas la extensión de los mares y toda la creación se somete a tu Palabra.
• Gracias por escuchar nuestra voz, ponerte de pie y luchar por nosotros.
• Perdónanos por dejar pasar los días sin usar nuestra Autoridad espiritual en Cristo.
• Perdónanos por dejar que las circunstancias y las personas dicten nuestros sentimientos y decisiones.
• Enséñanos a no enfocarnos y preocuparnos constantemente por el mañana, sino a aprovechar al máximo el hoy.
• Danos la fe para ordenar el día para que se someta a Tu propósito y autoridad divina.
• Declaramos que haremos las cosas de acuerdo a Tu voluntad, sin importar lo que el diablo nos arroje.
• Ordenamos que este día se posicione para favorecer todo lo que hacemos de acuerdo con la voluntad de Dios.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén