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Casarse Te Garantiza Problemas

 

(1 Pedro 3:7a) “Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil…”

(1 Timoteo 3:11) “… las mujeres deben ser dignas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.”

(1 Corintios 7:28) “Pero si te casas, no has pecado; y si una doncella se casa, no ha pecado. Sin embargo, ellos tendrán problemas en esta vida, y yo os los quiero evitar.”

 

La convivencia no es fácil, tarde o temprano todos nos tenemos que enfrentar a algún tipo de conflicto con otra persona. Esto es cierto para todas las situaciones de convivencia que incluyen compañeros de piso en la universidad, hermanos que comparten una habitación, vivir dentro de una comunidad cristiana, varias generaciones bajo el mismo techo y en especial entre las parejas. Aunque todos estos conflictos pueden resolverse con facilidad solo con vivir por separado, esto no es así para las parejas casadas que han hecho un pacto ante Dios para vivir juntos hasta que “la muerte los separe”. Hoy veremos algunos consejos sobre cómo llevarse bien con un poco más de tranquilidad.

Antes de comenzar, ten en cuenta que la Biblia nos advierte de que si decidimos casarnos, tendremos más problemas en la vida que si nos quedamos solteros. Por lo tanto, si tienes problemas en tu matrimonio, no te amargues demasiado. Dios usa el matrimonio para quebrantarnos y moldearnos en individuos con más amor y sacrificio hacia otros.

Primero: “Enfócate en tu Pacto”. Ahora ya no tienes novia/novio, sino cónyuge. En otras palabras, estás atrapado con esa persona y tienes que sacar lo mejor de la situación. Pero lo que puede ser que ignores es que ellos también están enganchados contigo. Por lo tanto, concéntrate en cambiarte a ti mismo más que en cambiar a tu cónyuge. Nunca encontrarás a la persona idónea, pero puedes, si lo deseas, convertirte tú en la persona idónea.

Segundo: “Se Compatible”. Si no trabajas en la amistad, nunca tendrás éxito en tu matrimonio. Tener un cónyuge no se trata solo de tener una pareja sexual, uno que traiga el pan a casa, alguien que ayude con la limpieza o un padre responsable. Se basa primero en tener un amigo con el que puedas compartir tu vida, sentarte en silencio sin necesidad de entretenerlo, ajustar tus gustos y disgustos para que esté más cómodo y, por supuesto, pasar tiempo de calidad juntos.

Tercero: “Resuelve los problemas”. No huyas cada vez que haya un conflicto. Quédate, habla, comparte tus deseos y tus miedos, combatid juntos contra el diablo a través de la oración, discute y resuelve lo que haga falta. En lugar de enfocarte en derrotar a tu cónyuge, concéntrate en derrotar la raíz del problema. Si la separación o el divorcio es una opción en su mente, nunca te esforzarás lo bastante para que las cosas funcionen.

 

Los hombres se casan con la esperanza de que sus esposas nunca cambien, mientras que las mujeres se casan esperando cambiar a sus maridos. Pero lo contrario es lo que siempre sucede. Llevarse bien con alguien distinto no es fácil, pero sin esto, te perderías la chispa necesaria para disfrutar de la convivencia.

 

Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres un Juez Justo; Dios Justo y Recto; El que aumenta la cosecha de nuestra justicia; El que ama el juicio y la justicia. El Señor que habla justicia y declara lo recto. El que saca a la luz su juicio.
• Gracias Padre por darnos todas las herramientas para que vivamos en paz unos con otros.
• Gracias por mostrarnos amor incondicional cuando estamos siendo difíciles.
• Perdónanos por nuestra falta de paciencia y longanimidad unos con otros.
• Perdónanos si alguna vez hemos considerado separarnos de nuestro cónyuge en lugar de arreglar las cosas.
• Enséñanos, Señor, a cómo enfocarnos en nuestro compromiso con el matrimonio y trabajar en nosotros mismos.
• Danos la capacidad de ser un buen amigo que no juzgará tan severamente pero que estará hombro con hombro con nuestro cónyuge durante los momentos más difíciles de la vida.
• Que seamos lo suficientemente valientes para resolver las cosas y no permitir que se acumule ira o resentimiento en nuestro corazón.
• Cancelamos ahora mismo cualquier ataque del enemigo contra nuestro matrimonio, nuestra familia o nuestra iglesia en cuanto a llevarnos bien.
• Declaramos que Tu Palabra conquistará cada relación en nuestras vidas y que traerá gloria a Tu nombre.

• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

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