Skip to content

Comienza A Bendecir A Tus Hijos

 

(Génesis 27:34-35) “Al oír Esaú las palabras de su padre, clamó con un grande y amargo clamor, y dijo a su padre: ‘¡Bendíceme, bendíceme también a mí, padre mío! Y él respondió: Tu hermano vino con engaño, y se ha llevado tu bendición.’

(Génesis 32:26) “Entonces el hombre dijo: ‘Suéltame porque raya el alba. Pero Jacob respondió: No te soltaré si no me bendices.’”

(Génesis 12:3) “Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.”

 

La mayoría de los padres, no tienen ni idea de cuánta autoridad tienen sobre sus hijos en lo Espiritual. Cada palabra pronunciada por ti moldeará a tus hijos para hacer grandes cosas o serán parte del problema que los llevo a destruir sus vidas y las de todos los que los rodean. Esto es cierto, no solo con cómo les hablas, sino también cómo les tratas a los demás. Debido a que están constantemente a tu alrededor, no tienen más remedio que empaparse de tu forma de ser y tu forma de hablar. Esas palabras pueden ser bendiciones o maldiciones, depende totalmente de ti.

Para que la bendición funcione, tienes que ser serio con todo lo que sale de tu boca. Tienes que ser alguien íntegro, donde “No” significa “No” y raramente cambiaras de opinión. Si eres un bromista que constantemente trata de entretener a tus hijos para que les caigas bien, en lugar de guiarlos en la vida junto a la Palabra de Dios, entonces cuando quieras bendecirlos, tus palabras no tendrán mucho valor ya que, una vez más, siempre estás bromeando.

Es igual con las promesas de la Biblia, cada una de ellas es una bendición. Son verdaderas, y Dios es real, pero si no tienes fe en ellas, o en Dios, entonces no te serán de beneficio.

En la Biblia, vemos una y otra vez cómo los padres imponían las manos sobre sus hijos y declaraban bendiciones sobre ellos. Esto tuvo un efecto tan positivo que los niños harían todo lo posible para ser bendecidos por sus padres, por Dios o incluso por un profeta.

Jacob engañó a su hermano Esaú para que le entregara su primogenitura. Esto se hizo engañando también a su padre, Isaac, para que lo bendijera en su lecho de muerte en lugar de Esaú. Jacob también luchó toda la noche con el ángel de Dios hasta que obtuvo una bendición. Eliseo no se apartó ni un segundo del profeta Elías para no perderse la bendición de la doble porción de unción que Eliseo le había pedido.

Hace algunos años, después de un culto, un nuevo miembro se arrodilló frente a mí y pidió oración. Esta fue la primera vez que fui honrado de esa manera, y ese día me di cuenta de la gravedad de la unción y autoridad espiritual que tengo como Pastor. Su fe en las palabras que salían de mi boca me dio la confianza para orar y bendecirlo como nunca antes lo había hecho. Desde aquel día, nunca he orado por alguien sin creer de verdad que su vida nunca más será igual.

 

Si eres discípulo de Jesús, cada vez que dices “Dios te bendiga”, le estás abriendo las puertas del cielo a esa persona. ¡Créelo! ¡Empieza a caminar en esa autoridad dada por Dios! Cada palabra que sale de tu boca sacude el reino de las tiniebla.

 


Oraciones

• Padre que estás en los cielos, eres perfecto; El que es perfecto en conocimiento; Luz del mundo; la verdadera luz; la luz que ilumina a todo hombre; Luz a las naciones.
• Gracias, Padre, por el poder y la autoridad que tienen nuestras palabras en lo espiritual.
• Gracias, por Tus promesas que pueden ser pronunciadas sobre nuestros hijos como una bendición.
• Perdónanos por maldecir a nuestros hijos al frustraron, en lugar de bendecirlos.
• Perdónanos por elegir ignorar Tus caminos para sentirnos aceptados por nuestros hijos.
• Danos el valor para comportarnos como padres y tutores en lugar de simplemente colegas o amigos para nuestros hijos.
• Enséñanos cómo ser un buen ejemplo para la próxima generación de tu amor, bondad y compasión con todos los que conocemos.
• Que nuestros hijos reciban lo mejor de nosotros y nunca les falte nada bueno según Tu Palabra.
•
• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *