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Dios Hará Tal como Prometió

 

(Hebreos 11:33-34) “Que por fe ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon las bocas de leones, Apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de extraños.”

(Hechos 27:25) “Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho.”

(2 Crónicas 32:7-8) “Esforzaos y confortaos; no temáis, ni hayáis miedo del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con él viene; porque más son con nosotros que con él. Con él es el brazo de carne, más con nosotros El Señor nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y afirmóse el pueblo sobre las palabras de Ezechîas rey de Judá.

 

Los grandes héroes de la Biblia no eran tan distintos a ti y a mí. Se enfrentaron a temores, depresión, carencia, insultos, dudas sobre si Dios realmente los amaba, oposición extrema, situaciones de vida o muerte y todo tipo de pruebas. Sin embargo, lograron aferrarse a las promesas de Dios y dejaron que su fe fuera más fuerte que sus miedos. De hecho, estamos en una mejor posición y en un mejor momento, ya que normalmente nadie es asesinado o encarcelado por seguir a Cristo. Lo más que probablemente tengamos que sufrir es el rechazo de nuestra familia, las burlas de extraños y probablemente el odio de aquellos que odian a Dios.

En aquel entonces no tenían nada más que su fe en lo que Dios les había dicho, para mantenerse firmes. Nosotros ahora tenemos a Jesús viviendo dentro de nosotros si lo hemos aceptado como Señor, tenemos los dones y el poder del Espíritu Santo, y la autoridad de Cristo para hacer que todo demonio se incline ante Su nombre. Pero aun así, andamos dudando de Dios y temiendo lo que nos sucederá.

En estos tiempos inciertos en los que la muerte nos rodea, los gobiernos están llenos de corrupción, la economía está al borde del colapso y el amor de los hombres se ha enfriado, la humanidad busca respuestas y aquellas que le den esperanza. ¿Cómo puedes llevar esperanza a los necesitados si tú mismo dudas de lo que Dios puede hacer?
Mientras David se enfrentaba a Goliat creyendo en las promesas y el poder de Dios, el ejército israelí estaba paralizado de miedo temblando en sus botas. En el libro de Hechos, mientras el barco se hundía y todos temían por sus vidas, Pablo les aseguró que nadie moriría porque Dios se lo había dicho.

Los hombres solo te pueden atacar con armas humanas, pero no son rival para las armas que Dios nos ha dado. Incluso si te quitan tu casa y todos tus ingresos, Dios puede hacer un milagro y darte una casa y alimentar a toda tu familia. ¿A qué le temes? ¿Por qué dudas constantemente de lo que Dios puede hacer y de lo que ha prometido en la Biblia?

Comienza de nuevo a leer la Palabra a diario y llena tu corazón con Sus promesas. Solo entonces podrás tener la fe para conquistar todo ejército, cerrar la boca de los leones, derribar reinos espirituales y físicos y llevar esperanza a los demás.

 

(“Ser valiente es todo lo que puedes hacer de tu parte – Los milagros, es Dios haciendo el resto” – Bob Gass)

 

 

Oraciones

• Jesús, Tú eres el Señor que se complace en nuestras alabanzas, Temible en las alabanzas, el Señor que habita las alabanzas de Israel.
• Gracias, Señor, porque podemos mantenernos firmes en Tus promesas y porque Tú eres el mismo ayer, hoy y siempre.
• Gracias porque tal como has dicho, así lo harás.
• Perdónanos por enfocarnos en nuestra situación, nuestros problemas y nuestros temores en lugar de fijar la mirada sobre Jesús.
• Te pedimos que cambies nuestra forma de pensar y nos enseñes cómo usar nuestra fe en cada situación.
• Como Pablo, declaremos lo que Tú has prometido en lugar de lo que otros hablan por temor.
• Declaramos que El que está con nosotros es mayor que el que está en el mundo.
• Declaramos que nuestra fe nos hará ganar reinos, obrar justicia, alcanzar promesas, tapar las bocas de leones, apagar fuegos impetuosos, evitar el filo de cuchillo, convalecer de enfermedades, ser fuertes en batallas, y trastornar campos de extraños.
• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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