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(1Timoteo 5:8) “Y si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.”
(Mateo 6:31-32) “Por tanto, no os afanĂ©is, diciendo: ÂżQuĂ© comeremos, o quĂ© beberemos, o quĂ© vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; mas vuestro Padre celestial sabe que tenĂ©is necesidad de todas estas cosas.”
Leer (Génesis 13:1-22)
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Al dudar de Dios en cualquiera de sus promesas, indirectamente Le llamamos mentiroso. Es posible que no consigas todo lo que pides o incluso cuando lo pides. Es entonces cuando de verdad ejercemos nuestra confianza en que Dios sigue siendo Dios. Si pones a Dios en una caja y Le pones limites por lo que crees que debe de hacer o no hacer, entonces en verdad, Él no es tu Maestro.
Acabamos de leer que los incrĂ©dulos son los que viven preocupados por lo que les sucederá si no tienen suficiente para comer, beber o vestir. Dios ya dijo que Él proveerĂa comida y ropa para nosotros. Puede que no seas cosas de marca o un chuletĂłn, caviar y langosta, pero será comida y ropa.
El año pasado vivĂamos en unos apartamentos a cinco pasos de la playa y nuestro vecino era un anciano que fue pescador toda su vida. Nos hicimos amigos y no dejaba de traernos pescado fresco, y pulpo. Eran manjares que no nos podĂamos permitir en los restaurantes justo debajo de nuestro edificio.
El que sigue a Cristo no se afana por estas cosas que solo alimentan el cuerpo y las emociones, sino que se enfoca más en alimentar su espĂritu. Eso significa que todos sus esfuerzos serán ordenados por Dios. Abraham es nuestro ejemplo de cĂłmo obedecer y seguir confiando en Dios, a pesar de las dificultades, de que El cumplirĂa las promesas de bendecirlo.
Ser Le fiel a Dios no quiere decir que uno no deba trabajar duro y proveer para sà mismo y su familia. Pero no debes de perder el sueño por ello, ni afanarte tanto que dejas a un lado las cosas de Dios en tu vida. El problema surge cuando no tienes fe en que Dios proveerá y por temor a la escasez, tomas decisiones equivocadas acerca de un trabajo o una carrera o como inviertes tu tiempo.
Si caminas correctamente delante de Dios, Él se asegurará de que nada te falte y serás un testimonio de cómo Él provee para aquellos que buscan primero Su voluntad.
Oraciones
• Padre celestial, fortalecerás mi corazón. Tú me mantendrás a salvo de todos los malos pensamientos de los hombres. Señor Tú me has levantado.
• Padre, sabemos que Tú eres fiel a Tu Palabra.
• Perdónanos si no hemos trabajado duro para mantener a nuestra familia y a nuestros seres queridos.
• Danos favor para poder proveer para ellos y ser irreprensibles delante de ti y los hombres.
• PerdĂłnanos por pasar todo el dĂa preocupándonos por las cosas que dijiste que Tu ya proveerĂas.
• Entregamos toda nuestra ansiedad para el mañana a tus pies. Gracias por hacerte cargo de todo lo que nos hará falta a diario.
• Confesamos que confiamos en Ti, confiamos en Tu palabra, confiamos en Tu habilidad para proveer en abundancia. Confesamos que TĂş eres “El Shaddai”, más de lo que jamás podrĂamos necesitar.
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• Te lo pedimos en el Nombre Poderoso de Jesús. Amén