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(Deuteronomio 28:1-2) “Acontecerá que si oyeres atentamente la voz del Señor tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, tambiĂ©n El Señor tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de El Señor tu Dios.”
(Leer hasta vs 14 para lista de bendiciones)
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El favor Divino está disponible para aquellos que andan en Sus caminos, para los que obedecen Sus mandamientos, para los que lo piden y para los que saben lo que es andar en ese favor. Es el poder de Dios lo que te mueve desde tu situaciĂłn actual al tu destino divino. SĂłlo Él puede hacerte llegar allĂ a travĂ©s de Su favor sobre tu vida. Es un milagro sobrenatural tras otro para hombres y mujeres ordinarios que aman a Dios y sus mandamientos. SerĂa una estupidez pensar que no hay ninguna diferencia entre los que tienen a Cristo en el corazĂłn y los que lo han rechazado.
La Biblia está llena de gente sencilla que encontraron el favor de reyes y gobernantes e hicieron cosas extraordinarias. David mató al soldado gigante con solo una honda y una piedra. Ruth era viuda y pobre, pero se casó con el dueño de la finca. José fue abandonado por los suyos pero acabo como vicepresidente en el palacio del faraón.
No es suerte ni de chiripa, no es tu karma que te favorece o simplemente estar en el lugar correcto en el momento idĂłneo. Es estar en el lugar indicado por Dios en el tiempo señalado por Dios a travĂ©s del poder y la guĂa del EspĂritu Santo. Esta actitud tiene que ser parte de tu vida. Dios quiere que te celebren, no simplemente que te aguanten. Él quiere que seas aceptado donde otros han sido rechazados. Esto sucederá automáticamente cuando decidas seguir a Cristo y guardar los mandamientos de Dios.
He aprendido a anticipar el favor de Dios, a saber que recibirĂ© antes de pedir, a verme recibiendo más de lo que esperaba y a estar seguro de que todo aquel con quien entablo conversaciĂłn será transformado por el poder de Dios. SĂ© que cuando entro en una tienda de ropa, hay una prenda de mi talla y de mi gusto a un precio ridĂculo. SĂ© que cuando entro a un restaurante, conseguirĂ© la mejor mesa para mĂ y los que están conmigo y que el camarero que tengo ha sido elegido por Dios.
Cuando el favor de Dios está sobre nosotros, no somos personas ordinarias que viven vidas ordinarias, sino que representamos la autoridad sobrenatural de Dios sobre todas las cosas, eventos y personas.
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Si estás obedeciendo a Cristo, serás colmado con favor divino, anticĂpalo, decláralo, y antes de que te des cuenta, lo estarás viviendo.
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Oraciones
• Padre Celestial, TĂş enriqueces grandemente la tierra a travĂ©s del rĂo de Dios que está lleno de agua. TĂş bendices su crecimiento. TĂş eres el que ha fijado todos los lĂmites de la tierra.
• Gracias, Padre, por todas las bendiciones que has preparado para aquellos que eligen obedecer Tus mandamientos.
• Gracias porque dispusiste todas las cosas para que recibiéramos el favor de Ti y de los hombres.
• Perdónanos por ignorar que Tú controlas todas las cosas y que puedes cambiar todas las situaciones a nuestro favor.
• Perdónanos por luchar para obtener lo mejor en lugar de solo pedirlo y esperarlo por Tu amor.
• Declaramos que de ahora en adelante reconoceremos Tu favor y Te daremos la gloria.
• Elegimos empezar a caminar en ese favor que hará saber a todos que te pertenecemos.
• Pedimos y recibimos Tu favor por fe.
• Recibiremos ahora más de lo que esperábamos, recibiremos más rápido de lo que anticipamos y declaramos que seremos reconocidos y honrados donde otros han sido rechazados.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén
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