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(Gálatas 2:2) “Y subĂ por revelaciĂłn, y les comuniquĂ© el evangelio que predico entre los gentiles, pero en particular a los que tenĂan cierta reputaciĂłn, para no correr, o haber corrido en vano.”
(2 Timoteo 2:24-26) “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino afable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen; si quizá Dios les dé que se arrepientan para conocer la verdad, y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos por él, a su voluntad.”
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El gran filĂłsofo SĂłcrates es conocido por la frase: “Solo sĂ© que no sĂ© nada”. Básicamente estaba admitiendo que no importa lo que cree saber, podrĂa estar completamente equivocado. Esta es una gran verdad para digerir, ya que nos mantiene humildes y atentos para no creer que nunca podrĂamos estar equivocados. Esta es la actitud que debemos tener con respecto a las verdades de la Biblia, ya que puede haber varias interpretaciones de una doctrina.
Claro, hay doctrinas básicas que no se pueden refutar, como la salvaciĂłn solo a travĂ©s de la obra de Cristo en la cruz, Su segundo venida a la tierra y el hecho de que Cristo resucitĂł al tercer dĂa. Sin embargo, para muchos otros temas, puede haber más de una perspectiva para una situaciĂłn. Si sostienes tu mĂłvil frente a ti, fĂjate que solo puedes opinar sobre los lados que tienes de frente. Hay otras cinco caras que son parcial o incluso completamente invisibles para ti.
En Gálatas, Pablo fue lo suficientemente sabio como para no confrontar ni enseñar pĂşblicamente a los lĂderes de la comunidad judĂa, para no acosarlos. Más bien les hablĂł en privado con el mensaje de Cristo para que admitieran que tal vez estaban equivocados acerca de la religiĂłn falsa que estaban siguiendo.
Pablo afirma claramente que Ă©l fue a ellos “por revelaciĂłn”, es decir, tras una orden directa del EspĂritu Santo. Pero tener la razĂłn no era tan importante como no perder la oportunidad de predicar la verdad a aquellos que podrĂan estar más cerrados al Evangelio.
Se nos aconseja que seamos amables con los incrédulos que se oponen a nosotros, ya que nunca sabemos si Dios cambiara sus corazones y les permitirá arrepentirse. Incluso si compartes la Verdad de Cristo con tranquilidad, hablaras más alto que las mentiras del mundo.
Tras mis años en el ministerio, me he dado cuenta de que podrĂa estar completamente equivocado acerca de cualquiera de las doctrinas que mis lĂderes me han enseñado. Con gran temor y temblor siempre me someto al EspĂritu Santo para que me enseñe cĂłmo manejar cualquier situaciĂłn con respecto a lo que enseña la Palabra, ya que soy responsable ante Dios por todo aquel que venga a mĂ en busca de consejo.
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Me he topado con muchas personas que dedican demasiado tiempo a imponer su perspectiva limitada y corregir a otros creyentes y ministerios. Creo que serĂan mucho más efectivos si se dedicaran a alcanzar a los perdidos.
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Oraciones
• Padre Celestial, Tú eres Señor de Señores. Señor Dios. Señor de los ejércitos. Señor de la paz. Señor de Reyes. Señor nuestro Consejero. El Señor que nos sana. Te alabamos
• Gracias porque Tu Verdad es absoluta, inquebrantable y resistirá la prueba del tiempo.
• Gracias por enseñarnos Tus caminos y guiarnos a travĂ©s de la voz del EspĂritu Santo.
• Perdónanos por creer que nunca podemos estar equivocados acerca de lo que hemos entendido de Ti.
• Perdónanos por pelearnos y rechazar a otros que no están de acuerdo con nuestro entendimiento de Tu Palabra.
• Danos la humildad y la paciencia para escuchar y recibir lo que otros tienen que decir.
• Enséñanos a responder amablemente a los que se nos oponen y a orar por su salvación.
• Danos la sabidurĂa para compartir el Evangelio en cada situaciĂłn con denuedo y amor.
• Declaramos que no fallaremos en nuestro llamado por culpa del orgullo o la falta de entendimiento.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén
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