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No Te Fijes En Tus Limitaciones

 

(Éxodos 4:10) “Entonces dijo Moisés al Señor: ‘¡Ay Señor! yo no soy de palabras elocuentes, ni de antes, ni aun desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.’”

(Juan 5:6-7) “Cuando Jesús le vio postrado, y entendió que hacía mucho tiempo que estaba enfermo, le dijo: ‘¿Quieres ser sano?’ ‘Señor’, le respondió el enfermo, ‘no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; pues entre tanto que yo vengo, otro desciende antes que yo.’”

 

Todos tenemos algún tipo de inseguridad, algo que nos impide avanzar y creer que podemos lograr más en la vida. Estas inseguridades o limitaciones pueden ser una deformación física, una deficiencia mental, un desequilibrio emocional o químico en nuestro cuerpo, ser bajo de estatura, tener sobrepeso, ser demasiado peludo, tener una nariz grande, pertenecer a una familia pobre e humilde, no tener una buena educación…etc.

No importa cuál sea tu impedimento, el diablo lo usará para derribarte y matar tus sueños, mientras que Dios puede usarlo para levantarte y traer gloria a Su nombre. Tienes que decidir a cual voz que vas a escuchar. ¿El que te mantiene encadenado o el que te hace volar como un águila? En las manos de Dios, serás una inspiración para otros que necesitan ser animados con esperanza.

Moisés fue llamado por Dios para hablar con Faraón y liberar al pueblo hebreo de la esclavitud. Pero Moisés vio su incapacidad para hablar con claridad y lo usó como una excusa contra la invitación de Dios. Por eso Dios propuso a su hermano, Aarón, para que hablara en representación de Moisés.

No importa la excusa que le des a Dios, una vez que te ha elegido para hacer grandes obras, no te dejará sentarte y sentir lástima propia. Si has aceptado a Cristo como tu Señor y Salvador, entonces ten la certeza de que Dios te ha elegido y no te permitirá seguir dentro de sus limitaciones.

Cuando Jesús le preguntó al hombre paralítico en Juan 5 si quería ser sanado, el paralítico no dijo que sí de inmediato. Pero, en cambio, solo se centró en su discapacidad y dio las razones por las que no podía recibir sanidad.

En 2 Samuel 4, tenemos la historia del nieto del rey Saúl, Mifiboset, que quedó lisiado. Vivió siempre asustado, escondido y en la miseria porque pensó que el rey David era su enemigo. Sin embargo, se sorprendió al saber que el rey David había hecho un pacto con su padre, Jonatán, de que cuidaría de sus hijos. Mifiboset acabo el resto de su vida viviendo con lujo y comiendo en la mesa del rey.

 

Os animamos a ver el testimonio de Vinod Rawat “From Crutches to Christ”, (Los Cojos Andan). Un hombre lisiado que se negó a escuchar a Satanás y fue transformado por el poder de Cristo.

 


Oraciones

• Jesús, Tú eres el que tiene las siete estrellas en Su mano derecha. Con el misericordioso, Te mostrarás misericordioso, y con el hombre íntegro, Te mostrarás íntegro.
• Gracias, Padre, porque eres fiel a tu pacto con Abraham y su simiente.
• Gracias porque cada maldición se puede convertir en una bendición y cada puerta cerrada se puede abrir con Tu poder asombroso.
• Perdónanos por enfocarnos en nuestros problemas en lugar de mirar a Jesús, y por rendirnos fácilmente y ceder a nuestros pensamientos negativos.
• Perdónanos por poner excusas cuando nos indicas que sigamos adelante.
• Cancelemos ahora mismo cualquiera de las mentiras que el diablo nos ha estado alimentando.
• Cancelamos todo espíritu de inseguridad y recibimos las promesas preparadas para los discípulos de Cristo.
• Declaramos que Tu gracia es suficiente para sacarnos adelante y que somos fortalecidos en nuestra debilidad.
•
• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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