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Puedes Acabar En Lo Más Alto

https://youtu.be/XhcjO28IX4M

 

(Deuteronomio 34:7) “Aunque Moisés tenía ciento veinte años cuando murió, no se habían apagado sus ojos, ni había perdido su vigor.”
(Salmos 92:12-14) “El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes,”


Moisés tenía 80 años cuando liberó a la nación hebrea de la esclavitud egipcia y murió con 120 años lleno de fuerza y vigor. Noé comenzó a construir el arca a la edad de los 500 años y a repoblar toda la tierra a la edad de 622 años. El Señor reestableció a Job con el doble de posesiones, que incluían 20 hijos cuando tenía más de 60 años. Sarah no solo tuvo a Isaac a la edad de 90 años, sino que también lo cuidó.

Una de las cosas más tristes que puedes experimentar es cuando, después de toda una vida de pruebas, luchar por tu familia y hacer lo imposible para ser rico o famoso, acabas solo y arruinado. Se supone que alguien que se somete a la Palabra de Dios, no debería acabar así.

Podemos sentirnos inútiles en esta nueva era de la tecnología en la que ni siquiera se pueden realizar operaciones bancarias simples sin un Smartphone. Nuestro conocimiento en general y de la vida ya no se valora, ya que a través de Internet tenemos un mundo de información a nuestro alcance. Igualmente la comida rápida con entrega a domicilio ha destruido por completo el valor de una comida casera y todo el sacrificio y esfuerzo que conlleva.

Sin embargo, si seguimos arraigados en la Palabra de Dios y siendo fieles a Él, podemos acabar fuertes y en lo más alto. No te rindas todavía, ya que Dios puede darnos una sanidad milagrosa, vigor y ánimo para lograr todo lo que deseamos hacer.

Dios promete que al estar plantados en Su Casa (es decir, constantemente en Su presencia), seremos fructíferos y fuertes incluso en nuestra vejez. No permitas que nunca, nadie te diga, que ya no vales nada por causa tu avanzada edad.

Recuerdo cuando comencé a prepararme para el ministerio. El culto en español estaba compuesto por el pastor y su esposa, quienes rondaban los 40 años, y un puñado de señoras mayores que lo único que podían hacer era orar y acompañarnos lentamente cuando salíamos a las calles a evangelizar. Había algunos miembros más, pero estas viudas ancianas eran las que asistían fielmente a cada reunión. A través de sus ayunos y oraciones, la iglesia comenzó a crecer y unos 5 años más tarde teníamos más de 100 miembros.

 

Si todo lo que puedes hacer es orar, entonces esto es todo lo que Dios necesita para cambiar tu nación. Haz lo que puedas y deja que Dios lo convierta en un milagro.

 


Oraciones

• Señor, Tú eres el que mora en Sion, eres dotado para morar entre los hombres, moras con el que tiene un espíritu contrito y humilde.
• Gracias por no dejarnos de lado, ni darte por vencido con nosotros por nuestra avanzada edad.
• Gracias porque prometes hacernos fructíferos mientras permanezcamos cerca de Ti.
• Gracias porque nuestras oraciones no son en vano y podemos continuar con la guerra espiritual en nuestra vejez.
• Perdónanos por hacer de nuestra edad una excusa para no cumplir Tu voluntad para con nosotros.
• Danos la visión de lo que quieres que hagamos a diario y permítenos ver los frutos de nuestra obediencia.
• Te pedimos que quites todo espíritu de depresión y lastima propia y que nos enseñes a someter a tus pies todo pensamiento negativo.
• Declaramos que aun en nuestra vejez floreceremos como palmeras; creceremos como un cedro en el Líbano. Plantados en el templo del SEÑOR, floreceremos en el atrio de nuestro Dios. Todavía daremos fruto; seremos exuberantes y con hojas verdes.

• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

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