(Jueces 16:20-21) “Ella entonces dijo: ‘¡Sansón, los filisteos se te echan encima!’ Y él despertó de su sueño, y dijo: ‘Saldré como las otras veces y escaparé.’ Pero no sabía que el SEÑOR se había apartado de él. Los filisteos lo prendieron y le sacaron los ojos; y llevándolo a Gaza, lo ataron con cadenas de bronce y lo pusieron a girar el molino en la prisión.”
(Jeremías 15:19) “Entonces dijo así el SEÑOR: ‘Si vuelves, yo te restauraré, en mi presencia estarás; si apartas lo precioso de lo vil, serás mi portavoz. Que se vuelvan ellos a ti, pero tú no te vuelvas a ellos.’”
¿Has notado cómo tu comportamiento puede cambiar dependiendo con quien te mueves? Como seguidor de Cristo, ¿te sientes cómodo cuando chismean, cuentan chistes verdes o hablan mal de alguien? Si es así, debes alejarte lo antes posible, ya que estás permitiendo que el veneno infecte tu mente. Si participas en esos chistes, entonces tienes un problema más serio ya que la boca habla desde la abundancia del corazón.
Incluso los creyentes pueden ser culpables de chismes sin ser conscientes de ello. La mejor manera de corregir esto es sugerir de inmediato llevar a la persona mencionada ante el Señor en oración. Si se menciona una falta de alguien, en lugar de contárselo a otros, cancela esa debilidad en el nombre de Jesús.
No solo las personas, sino también los lugares que frecuentas pueden determinar el resultado de tu vida. Si hay tentaciones que te persiguen cuando sales de fiesta, déjalos de lado. Si hay programas de televisión que te provocan lujuria, cambia de canal. Una solución sencilla para saber si estás en el lugar equivocado es preguntarte si puedes alabar a Dios en ese lugar o mientras estás viendo ese programa.
Si realmente quieres que Dios te bendiga, debes estar en el lugar correcto y con la gente adecuada. No estoy diciendo que debas evitar el mundo por completo, pero no dejes que sus actividades y mentalidad controlen las tuyas. No puedes estar en el trabajo equivocado 40 horas a la semana, en la relación equivocada, siguiendo los videos equivocados en las redes sociales y esperar milagrosamente que 2 horas a la semana del culto resuelvan tu vida.
Sansón fue elegido por Dios desde antes de su nacimiento para ser un líder, lleno del Espíritu de Dios y separado para hacer grandes maravillas. Pero empezó a estar con la gente equivocada, frecuentar lugares equivocados y con ganas de complacer e impresionar a las personas equivocadas.
Con el tiempo, fue engullido por la lujuria, el orgullo y la sensación de ser intocable hasta que finalmente, el Espíritu de Dios se apartó de él. Acabo el resto de su vida ciego, encadenado y literalmente andando en círculos dependiendo de los demás. Su caída fue gradual, igual que todos los que han rechazado a Cristo y su llamado al arrepentimiento.
¿Te preguntas por qué has estado caminando en círculos toda tu vida? Tal vez sea hora de cambiar de amigos, cambiar de ubicación y cambiar de dirección. Solo entonces el Espíritu de Dios volverá a ti.
Oraciones
• Padre Celestial, Tú eres el Señor que pondrá al pobre en la seguridad que él anhela. No miras a los ricos más que a los pobres. Has sido una fortaleza para los pobres.
• Gracias, Padre, porque has ordenado un lugar, un tiempo y un pueblo para que sean parte de nuestras bendiciones.
• Gracias porque Tu Espíritu Santo está ahí para advertirnos y guiarnos con respecto a los lugares a los que vamos y las personas que conocemos.
• Perdónanos por hacer cosas para tratar de encajar con nuestros amigos en el mundo.
• Perdónanos por no ser la luz en la oscuridad y por transigir la santidad por la popularidad.
• Danos el denuedo de mantenernos fieles a nuestras convicciones y de no dejarnos intimidar por lo que pensarán los demás.
• Te pedimos que Tu Espíritu Santo ya no nos deje, sino que seamos restaurados.
• No queremos ser como Sansón, que perdió su vocación siendo llevado por la lujuria y los placeres del mundo.
• Te pedimos que traigas a las personas correctas en nuestro camino, nos lleves al lugar correcto y nos des las palabras correctas para entrar en nuestras bendiciones.
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• Te lo pedimos en el Nombre Poderoso de Jesús. Amén