(Génesis 14:19-23) “Y lo bendijo, diciendo: ‘Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano.’ Y le dio Abram el diezmo de todo.
“Y el rey de Sodoma dijo a Abram: ‘Dame las personas y toma para ti los bienes.’ Y Abram dijo al rey de Sodoma: ‘He jurado al SEÑOR, Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra, que no tomaré ni un hilo ni una correa de zapato, ni ninguna cosa tuya, para que no digas: «Yo enriquecí a Abram».’”
Aquel de quien crees depender económicamente, puede acabar convirtiéndose en tu Dios y tu amo. ¿Estás dispuesto a transigir tus creencias morales en el trabajo o en la escuela para mantener tu puesto, conseguir cerrar esa venta o conseguir esa puntuación alta en un examen? Se acerca un tiempo en el cual se te pedirá que hagas ciertas cosas que pueden ir en contra de la Biblia si quieres cobrar tu salario, tener un negocio o recibir asistencia sanitaria. ¿Parece demasiado extremo verdad? Pero este tipo de control ya es una realidad tras la Pandemia de 2020.
Si tu o tu iglesia depende completamente de lo que el gobierno les da, entonces estáis bajo su control. Cuando el gobierno apruebe leyes que son contrarias a Dios, no tendrás más remedio que aceptarlas en tu vida y en tu iglesia. Esto es lo que está pasando con las iglesias modernas que no dependen solo de los diezmos y ofrendas, sino que son mantenidas por el gobierno y los políticos.
El diezmo no es una cuestión de dinero, sino de obediencia y prueba de dependencia de Dios como nuestro proveedor. Abram fue el primer hombre en la Biblia del cual tenemos registro de hacer esto y se le reconoce como alguien que fue tremendamente bendecido. Pero el diezmo no fue la única clave de su éxito, fue también estar alerta para no aceptar nada de nadie que robara la gloria de Dios.
Hay quienes pueden ofrecerte ayuda e incluso darte regalos, pero a cambio esperan ser elogiados y reconocidos públicamente…. Estos son ellos, tratando de tomar indirectamente el lugar de Dios en tu vida. Claramente no han entendido las bendiciones que se liberan cuando le devolvemos a Él dando a los demás.
Así como Melquisedec merecía una porción del diezmo por sus bendiciones pronunciadas sobre Abram, Abram también era digno de todas las riquezas que el rey de Sodoma le ofreció por su ayuda en la batalla. Sin embargo, Abraham pudo discernir que el rey de Sodoma trataría de robarle el crédito a Dios por todas esas bendiciones.
En mi propia vida, había una persona quien me puso la condición con la ofrenda que me enviaba, de que era solo para mí y no para ser usada para la iglesia. Me compadezco de aquellos que se creen dueños de su riqueza.
Oraciones
• Padre Celestial, Tú eres mi Libertador, mi escudo, mi fortaleza, mi baluarte, nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
• Gracias Padre, que todo lo bueno viene de Ti.
• Gracias por nuestros trabajos, nuestros talentos y nuestra capacidad para mantener a nuestras familias.
• Te pedimos que tengamos fe para devolverte en obediencia parte de lo que nos has provisto.
• Gracias, Padre, por todos aquellos que dan a Tu pueblo y apoyan Tu obra.
• Danos el discernimiento para recibir o rechazar todo lo que se nos ofrece.
• Declaramos que todo lo que tenemos es gracias a Ti y solo a ti.
• Danos el valor de defender nuestras creencias morales, aunque parezca no ser beneficioso para nosotros según el mundo.
• Ayúdanos Señor a prepararnos para la persecución que viene pronto contra los seguidores de Cristo.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén