(Apocalipsis 2:1-5) “Escribe al ángel de la iglesia de ÉFESO: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas: ‘Yo conozco tus obras, y tu trabajo, y tu paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y tienes paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido.’”
“‘Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.’”
Todos se acuerdan de los primeros días de estar enamorados. La pasión que había hacia tu pareja. Lo afortunado que te sentías de que fuese parte de tu vida. Cómo pasabas horas al teléfono y lo orgulloso que estabas de ser visto con el/ella. Todos hemos vivido o deseado este amor apasionado que nos enseña “Hollywood”.
La gran mayoría de nosotros nos hemos enfriado y ya no tenemos la misma pasión. Puede que esto no sea algo malo, siempre y cuando el amor mutuo sea firme y siga creciendo mientras maduramos, pero uno tiende a dejar de hacer las cosas que hacía cuando se enamoró por primera vez.
Lo mismo suele ocurrir en nuestro caminar con Cristo. ¿Te acuerdas de lo que sentiste la primera vez que fuiste liberado de tus pecados y rodeado del amor de Cristo? ¿De cómo pasabas literalmente horas y horas leyendo tu Biblia y escuchando predicaciones? ¿Cómo esperabas ansiosamente la próxima vez que la iglesia se reunía, sin importar cuántas veces por semana fuese?
¿Has olvidado esas noches cuando Cristo te despertaba y e hablaba a tu corazón, y antes de que te dieses cuenta, ya era hora de ir a trabajar? ¿Cuándo fue la última vez que literalmente rompiste a llorar durante el culto, sin importarte quién estaba alrededor?
En el libro de Apocalipsis, vemos que Cristo está al tanto de este amor de noviazgo, o “primer amor”, tal como Él lo menciona. Y Él es consciente de que algunos de nosotros lo hemos perdido, y nos pide que nos arrepintamos y volvamos a ese amor apasionado. Él nos pide que volvamos a las mismas cosas que hicimos antes de dar por sentado Su sacrificio en la cruz y Su amor por nosotros.
Si te fijas bien, la iglesia a la que se dirige Jesús no estaba en pecado. De hecho, hacían bien todas las cosas y odiaban el pecado que otros cometían, pero habían caído de ese estado inicial de pasión en su relación con Cristo.
En otras palabras, su vida espiritual había pasado de ser una relación apasionada a una religión muerta. No dejes que esto te pase, y si te ha pasado, no te preocupes. Simplemente vuelve a hacer las cosas que hacías cuando primero aceptaste a Cristo como tu Dios y Salvador, y verás cómo se aviva esa pasión.
Si nunca has experimentado esta pasión por Dios, no tienes ni idea de lo que te estás perdiendo ni de cuanto te ama Cristo.
Oraciones
• Padre Eterno, Tu nombre es exaltado, Tu nombre es agradable, Tu nombre es ungüento derramado.
• Nos arrepentimos enserio de habernos enfriado en nuestro caminar con Cristo.
• Ayúdanos hoy a recuperar esa pasión inicial que teníamos por Ti Jesús. Queremos volver a nuestro “primer amor”.
• Danos la pasión que teníamos al principio por las almas perdidas, las ganas de escuchar y predicar la Palabra, por el tiempo de comunión con los hermanos y hermanas en Cristo, por el tiempo que pasamos en adoración y por el quebrantamiento que sentíamos al principio.
• Danos la sabiduría para dejar de lado algunas de las cosas que estamos haciendo, incluso si son para la Iglesia, y centrarnos en el tiempo necesario para redescubrirte, Jesús.
• Ayúdanos Espíritu Santo, nuestro espíritu clama a Ti.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén
27 May 2024 @ 09:57
Bendecido lunes os queremos en el precioso amor de Cristo gracias a Dios por un día más y por su alimento que es su palabra preciosa