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Hasta La Obra De Dios Requiere Finanzas

 

(2 Corintios 9:6) “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.”

(2 Corintios 9:10) “Y el que da semilla al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia;”

(Lucas 10:2) “Y les decía: ‘La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.’”

 

Dios sabe cuáles almas están listas y desesperadas para recibir las buenas nuevas de salvación a través de Jesús. Él no nos instruye a orar solo por los perdidos, sino a pedir por más obreros que alcancen a los perdidos. Sin embargo, estos misioneros, pastores y evangelistas del reino de Dios requieren apoyo financiero ya que los voluntarios tienen un límite de cuanto de su tiempo o sus fondos pueden aportar. Claro que Dios usará a cualquiera que esté disponible, pero también necesita de personas que estén comprometidas con Su obra a tiempo completo.

Si alguna vez has estado a cargo de un proyecto o tienes un negocio, estarás de acuerdo conmigo en que los voluntarios tienen un compromiso limitado. Es posible que lo hagan durante una temporada y luego te dejen colgado teniendo que volver a capacitar a alguien nuevo para su puesto. O peor aún, no se les puede exigir cumplir unos plazos límites o un nivel de perfección para un trabajo, ya que no se les paga un sueldo.

A caballo regalado no se le debe de ver la dentadura. Por el contrario, si contratas profesionales y les pagas por su trabajo, puede esperar que el trabajo se haga bien y a tiempo. Desafortunadamente, esto también es cierto para la obra del reino.

No damos por sentado que todos los que se ofrecen como voluntarios te fallarán, ya que lo hacen por amor al reino y conocen los beneficios de servir a un pastor. Están los que trabajan de todo corazón y dan más allá de lo exigido, y están los que dicen que sí, asumen una responsabilidad y luego fallan en su compromiso. De cualquier manera, Dios nos recompensará de acuerdo a nuestra inversión. Si sembramos escasamente, cosecharemos en consecuencia.

Si no puedes dar personalmente de su tiempo y talento a un ministerio, puedes aportar con tus finanzas para que ese ministerio contrate profesionales para un trabajo específico. Automáticamente serás candidato para participar de la cosecha que se recolecte.

A través de nuestro Ministerio, sembramos en nuestra propia obra y en otros ministerios. Estamos seguros de que incluso si no podemos llegar personalmente a todos los confines de la tierra, al enviar nuestro apoyo, veremos las almas que ayudamos a salvar el día que vayamos al cielo.


Al sembrar en el reino de Dios y en el pueblo de Dios, te conviertes en un obrero del Reino de Dios.

 


Oraciones

• Padre, Tú eres nuestro Santo santuario, Digno de gloria, nuestra Corona de gloria.
• Gracias, Padre, porque todo lo que hacemos y damos no es en vano.
• Gracias porque nos pagas de acuerdo a nuestra siembra y porque se nos promete una cosecha abundante.
• Perdónanos por a veces ser egoístas y no dar de lo que nos has dado primero.
• Perdónanos por NO usar nuestros talentos para engrandecer Tu reino.
• Ayúdanos a dar más y más para recibir más y más de Ti.
• Oramos ahora mismo por todos los misioneros en el mundo y te pedimos que les des socios que tomen en serio la tarea de apoyarlos económicamente.
• Multiplica las finanzas de aquellos que están sirviendo como voluntarios para Tu reino o están dando para Tu reino.
• Suple todas las necesidades de los trabajadores que envías al campo para la cosecha que has preparado.
• Dependemos de Ti, Señor, para todas las cosas y Te agradecemos por todo lo que tenemos.
•
• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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