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Hora De Ponerse En Pie

 

(Salmos 18:36) “Ensanchas mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado.”

(Salmos 37:31) “La ley de su Dios está en su corazón; por tanto sus pasos no vacilarán.”

(Salmos 121:3) “No permitirá que tu pie resbale; no se adormecerá el que te guarda.”

(Proverbios 24:16) “porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse, pero los impíos caerán en la desgracia.”


La gente siempre te recordará cuántas veces te caes o fracasas, pero Jesús solo te mostrará cuántas veces te has vuelto a levantar. Si has recibido a Cristo como tu Señor y Salvador, entonces Dios no está tan preocupado por tu pecado ocasional, sino por tu estilo de vida pecaminoso. La diferencia entre el pecador y el salvo es que el pecador se queda en su estado pecaminoso y lo disfruta, mientras que el justo se levanta y corre a Jesús. Cree me, acabaras cayendo y levantándote tantas veces que con el tiempo dejarás de hacer las cosas e ir a los lugares que te tientan a caer.

Es como el cuento del granjero que iba por un camino en el campo con uno de sus cerdos y una oveja. Ambos se alejaron un poco del granjero y cayeron por una zanja a un charco de barro. La oveja salió lo antes posible del charco y comenzó a sacudirse violentamente el lodo, mientras que el cerdo se quedó allí revolcándose y divirtiéndose en el lodo. ¿Cuál de los dos eres tú, el cerdo o la oveja?

La Palabra de Dios nos enseña que si caminamos cerca de Jesús, Él velará por nosotros y evitará que nuestros pies resbalen. No se trata de un desliz físico, sino espiritual y moral. Dios no miente. Por lo tanto, si constantemente estás cayendo en el pecado, es porque quieres y porque no quieres caminar cerca del pastor.

Incluso el diablo no tiene poder para hacerte pecar porque Dios te está cuidando y promete que nadie puede hacerte pecar. Sin embargo, tienes total libertad para ignorar las advertencias, enseñanzas y consejos de Dios y hacer lo que desees.

Pero no te preocupes, ahora que sabes que todo es culpa tuya, ponte en pie y comienza de nuevo. Esta capacidad de levantarnos es un privilegio que Dios da a aquellos quienes se han rendido a El. No habrá condenación, ni culpa, ni un “ya te avise” de parte de Dios hacia ti, solo completa restauración y regocijo por haber regresado al Padre.

Sin embargo, aquellos que siguen rechazando las instrucciones de Dios y tratan de hacer tropezar a los justos, seguirán cayendo más y más en la oscuridad.

 

Recuerda, las caídas no son tan graves siempre y cuando no te quedes tumbado. Levántate, ponte de rodillas y pelea como un hombre.

 


Oraciones

• Padre celestial, me has abierto los oídos. Señor, has oído la voz de mi súplica. Señor, has oído la voz de mi llanto.
• Gracias Padre porque no te adormeces y estás siempre velando por nosotros.
• Gracias porque eres lo suficientemente poderoso como para evitar que caigamos en pecado, sin importar quién nos tiente.
• Perdónanos por culpar al diablo o a otros por los deseos pecaminosos de nuestro corazón.
• Perdónanos por disfrutar de nuestro estado pecaminoso y no correr a Jesús para que nos limpie.
• Declaramos que a partir de este día ya no caeremos en el pecado gracias a Tu gran poder.
• Declaramos que andaremos correctamente delante de Ti en el camino que Tú has puesto para nosotros.
• Cancelemos ahora mismo todo ataque del diablo para tentarnos a pecar.
• Elegimos hoy ser justos por medio de Jesucristo y vivir en victoria.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

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