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La Oración Es Un Privilegio

 

(Salmos 91:14-15) “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré, y le glorificaré.”

(Isaías 1:15) Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multiplicareis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.



Parece ser que damos por sentado la capacidad de orar le a Dios y que Él en verdad nos escucha y responde. Millones rezan a estatuas muertas, al sol, a la luna, a las estrellas, a los animales, a los gurús e incluso a la naturaleza esperando una respuesta. Sin embargo, nosotros oramos a un Dios eterno y de amor que se complace en contestar nuestras oraciones y tener una relación personal con nosotros.

El Dios de la Biblia no es un simple adorno en una pared, una hermosa tradición para seguir, o alguien en quien solo creen los débiles y los de buen corazón. Él es el creador del mundo, el que controla los tiempos y las estaciones. El que puede resucitar a los muertos, y sí, el único que puede cambiar tu vida.

En el libro de Isaías, tenemos la enseñanza de que si nuestras manos están llenas de pecado, Dios opta por dar la espalda a nuestras oraciones y sacrificios, y nada de lo que hagamos le agradará. ¿Te imaginas orar, dar y sacrificar tu vida sin ningún propósito, sin salvación y sin una comunión con Dios? Este es precisamente el resultado de todas las religiones hechas por el hombre. Es por eso que primero necesitamos ir a Jesús para limpiarnos de toda inmundicia y despejar el camino para que seamos reconciliados con Dios.

Cualquier cosa que hacemos con nuestras propias fuerzas para mostrarnos justos ante Dios es rechazado y considerado como trapos sucios. La única oración que Dios escucha ese momento es “Lo siento, perdóname por pensar que me debes algo y muéstrame Tus caminos”.

Ahora que podemos orar y tener la seguridad de que Él nos escucha, no te estanques repitiendo como un loro oraciones religiosas. Se creativo, ten denuedo para pedir y sé sincero con Dios. No tengas miedo ni vergüenza de derramar tu corazón, tus miedos, faltas o deseos. No hay nada que puedas esconder de Dios, ya que Él sabe por lo que vas a orar antes de pedirlo.

 

Solo cuando tengas la fe de que Dios escucha tus oraciones y está dispuesto a honrarte, te darás cuenta del gran privilegio que es comunicarte en intimidad con el Creador del Universo.

 


Oraciones

• Padre Celestial, Tú eres el Señor Altísimo. Señor nuestro Santo. Señor que nos santificas. Señor justo. Señor nuestra justicia. Señor nuestra luz eterna.
• Gracias, Padre, porque tenemos la seguridad de que cuando te invocamos, respondes.
• Gracias por limpiarnos a través del sacrificio en la Cruz, para que podamos presentarnos sin culpa ante ti.
• Perdónanos por venir a Ti sin arrepentirnos y con nuestras propias ideas y métodos de adoración.
• Perdónanos por no entender que solo Tú puedes hacernos justos a través de Jesús y que todos nuestros sacrificios son inútiles.
• Danos hoy el entendimiento de lo que significa orar y ser oídos por Ti, el creador del universo.
• Te pedimos que no le des la espalda a nuestras oraciones.
• Declaramos que porque hemos enfocado nuestro amor en Ti, Tú nos librarás. Nos protegerás porque conocemos Tu nombre. Cuando te llamemos, Tú responderás. Estarás con nosotros en la angustia. Tú nos librarás y nos honrarás.

• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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