(Salmos 3:2-4) “Muchos dicen de mi vida: ‘No hay para él salvación en Dios.’ Pero tú, oh Dios, eres escudo alrededor de mí, mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Dios, y Él me respondió desde su monte santo.”
(Colosenses 3:15) “Y la paz de Dios reine en vuestros corazones; a la que asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.”
Tener paz en nuestros corazones, es una promesa para todos aquellos que han aceptado a Cristo como el único Señor de sus vidas. Muchos creen que primero tenemos que sentir paz sobre una situación y luego seguir adelante con nuestra decisión. Si caminas correctamente en la voluntad de Dios, esa paz siempre estará ahí. Sin embargo, en el momento en que das un paso en falso, tomas una decisión equivocada, hablas con maldad, ves o escuchas algo que no te conviene… esa paz se va, y sientes una gran inquietud dentro de ti.
Dar oído a las personas equivocadas también puede hacerte perder la paz. Siempre te están recordando los obstáculos, las consecuencias negativas si fracasas, la minusvalía que puedas tener o simplemente estar celosos de tu deseo de triunfar. Solo porque digan estas cosas negativas, no te rindas. Dios escuchará tu clamor de ayuda y te enseñará cómo vencer todos los obstáculos. No pierdas tu paz, tu fe y especialmente las promesas que Dios te ha dado solo porque alguien no comparte la visión que tienes.
Cristo nos promete una paz que va más allá de nuestro entendimiento, es decir, no hay lógica para que podamos estar en paz cuando todo lo que nos rodea se desmorona.
(“La pregunta que debes responder hoy es, ¿has escuchado claramente de parte de Dios? ¿Estás haciendo lo que Él te dijo? ¿O estás tratando de convencerlo de que Él debería bendecir lo que estás tratando de lograr? Lo que realmente necesitas hacer es pasar un tiempo en oración pidiéndole a Dios que te revele Su propósito. Cuando hagas lo que Dios te ha mandado, serás bendecido porque el plan de Dios siempre está bendecido”.
“Todos pasamos por momentos de frustración. Luchamos con ideas que nacen de nuestra propia voluntad en lugar de la de Dios. Pero pronto aprendemos que Dios no será manipulado. Si Él lo dijo, ¡hecho está! Él sabe lo que es mejor para ti. Entra en Su presencia y habla con Él”. – Bob Gass)
Tienes que decidir hoy si seguirás dependiendo de la paz temporal que ofrece el mundo o de la paz que la Palabra de Dios promete a cada discípulo de Jesucristo.
Oraciones
- Amado Padre, Tu eres sabio y poderoso, Te alabamos por los siglos de los siglos. Eres El que resalta entre los diez mil, El que dijo: “Estoy contigo, no temas”.
- Te damos gracias, Padre, porque escuchaste nuestro clamor y viniste a nuestro rescate.
- Gracias porque Tus promesas y Tu Palabra permanecerán para siempre.
- Declaro hoy que Tú eres un escudo a mí alrededor, mi gloria y El que levanta mi cabeza.
- Anulamos cualquier palabra negativa que se haya dicho en contra nuestra para perder nuestra paz y fe en ti.
- Declaramos que Tu paz reinará en nuestros corazones y que nada nos impedirá hacer lo que es bueno ante Tus ojos.
- Recibimos hoy, la Paz que Cristo nos promete y rechazamos las mentiras del mundo.
- Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. amén