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(Juan 17:11) “Y ya no estoy en el mundo; pero éstos están en el mundo, y yo a ti vengo. Padre Santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, asà como nosotros.”
(Salmos 133:1-2) “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonĂa! Es como el buen Ăłleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de AarĂłn, y que baja hasta el borde de sus vestiduras.”
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JesĂşs, como nuestro Maestro, nos dio un ejemplo de cĂłmo Él era de una mente con Dios. Lo imitamos siendo de una mente con Él, y eso automáticamente nos hace uno con los demás. Esta es probablemente la cosa más difĂcil de lograr entre dos personas, tener una mente y una meta en comĂşn. Sorprendentemente, cuando se trata de hacer el mal o ir en contra de Dios, hay mucha unidad e incluso el apoyo de extraños. Nos ponemos de acuerdo con demasiada facilidad al molestar a alguien, reĂrnos de los demás, robarle al gobierno mintiendo en nuestros impuestos, hacer trampas en la escuela…etc.
Pero por lo general, es muy difĂcil para dos personas estar totalmente de acuerdo en todas las cosas. Vemos esto claramente entre parejas. ÂżCuántas veces al dĂa peleas con su cĂłnyuge por simples desacuerdos? Sin embargo, cuando ambos están sometidos a JesĂşs, se vuelven de una sola mente y el EspĂritu Santo nos enseña cĂłmo estar de acuerdo con Él en la unidad.
Cuando estamos unidos en mente y propĂłsito bajo Dios, avanzamos con alegrĂa para cumplir la voluntad de Dios y somos tremendamente bendecidos. Esta es la promesa de Dios para nosotros cuando estamos unidos en amor. Cuando estemos unidos de todo corazĂłn y mente, comenzaremos a defendernos los unos a los otros de las acusaciones en lugar de aceptarlas ciegamente. Ayudaremos a los que son más dĂ©biles en su fe e iremos mas despacio para aquellos que tardan un poco más en crecer en su fe. Nadie se quedará atrás para que el diablo se aproveche de Ă©l. Esta unidad hará que nos cuidemos las espaldas unos a otros en lugar de apuñalarlos.
Sin embargo, esta unidad debe comenzar desde arriba entre de nuestros lĂderes, ya que la bendiciĂłn de Dios tambiĂ©n fluye desde arriba hacia abajo. Entonces, si quieres ser bendecido, comienza primero por someterte a tus lĂderes, otros te imitarán, lo que creará unidad. Empieza a bendecir y a orar por ellos, esto cambiará todo el cuerpo de Cristo empezando por los lĂderes.
He visto a demasiados lĂderes pelear y discutir sobre el ministerio al que pertenecen, diferentes interpretaciones bĂblicas o su entendimiento de cĂłmo se debe administrar una iglesia. Claro, siempre habrá desacuerdos en algĂşn ponto que otro, pero debemos asegurarnos de que nuestro enfoque siempre sea alcanzar a tantas almas perdidas como sea posible con las buenas nuevas de la salvaciĂłn a travĂ©s de Jesucristo. La verdadera bendiciĂłn es un aumento de almas que quieren ser discĂpulos de Jesucristo.
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Cuando estamos unidos desde la posición más alta de autoridad hasta la posición más baja de servidumbre, es cuando Dios puede llevarnos a la siguiente etapa.
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Oraciones
• JesĂşs, TĂş eres el que justifica al impĂo, La fuente abierta, Tu sangre es sin mancha.
• Gracias porque intercedes por nuestra protección al Padre.
• Gracias porque nos diste un ejemplo de sumisión total a la voluntad de Dios y en obediencia diste tu vida por nosotros.
• Perdónanos por las divisiones que causamos cuando no estamos unidos en el amor.
• PerdĂłnanos por no apoyar completamente a nuestros lĂderes y animar a otros a hacer lo mismo.
• Enséñanos a ser de una sola mente y una sola meta sometidos a Tu Palabra, a nuestros lĂderes y al EspĂritu Santo.
• Te pedimos que nos bendigas desde nuestros lĂderes hasta los más pequeños entre nosotros.
• Bendecimos a nuestros lĂderes en este momento y pedimos que haya unidad entre ellos tambiĂ©n.
• No permitas que nuestra falta de entendimiento u orgullo se interponga en las bendiciones para el cuerpo de Cristo.
• Enséñanos a amarnos y apoyarnos unos a otros por el bien común.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén
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