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Levantarse Con El Pie Izquierdo

 

(1 Corintios 13:4) “La caridad es sufrida, es benigna; La caridad no tiene envidia, la caridad no es jactanciosa, no se envanece;”

(Colosenses 3:12) “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de longanimidad;”

(2 Pedro 1:5-7) “Vosotros también, poniendo toda diligencia en esto mismo, añadid a vuestra fe, virtud, y a la virtud, conocimiento; y al conocimiento, templanza, y a la templanza, paciencia, y a la paciencia, piedad; y a la piedad, amor fraternal, y al amor fraternal, caridad.”

 

¿Has escuchado la expresión “Levantarse con el pie izquierdo?” Básicamente significa que algunos días, las cosas no siempre salen como las planeaste. Que no importa lo que te propongas hacer, todo parece desmoronarse. Que te levantas un poco menos alegre y un poco más irritado que de costumbre. Básicamente, un día en el que sigues renunciando a todo y a todos y te preguntas “¿Acaso vale la pena, por qué molestarse?”

Debido a que todavía vivimos en este cuerpo y somos fácilmente afectados por nuestras emociones, Dios nos ha dado las herramientas para tratar correctamente a las personas que se enfrentan una situación difícil o simplemente tienen un mal día. Dios nos aconseja ser amables y pacientes con los que sufren y mostrarles siempre nuestro amor. Esto no es tarea fácil, especialmente con aquellos más cercanos a nosotros, ya que tendemos a tomarnos su negatividad a pecho y nos resulta más difícil perdonarlos por su constante falta de consideración hacia nosotros.

Se nos instruye a revestirnos de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia, que aparentemente, Dios nos provee. Esto no es un consejo o una sugerencia, sino un mandato de Dios. Él, no te obligará a amar a nadie que constantemente te moleste o sea grosero contigo, pero si decides obedecerle y lo haces de todos modos, te sorprenderás de cómo Dios te transforma por dentro.

En 2 Pedro leemos que hay un proceso antes de que podamos amar a los demás de la manera que Dios quiere que lo hagamos. Tenemos que agregar carácter moral a nuestra fe, luego conocimiento, luego dominio propio y así sucesivamente. No esperes tener este amor incondicional de un día para otro, pero al mismo tiempo no creas que es imposible.

No olvides que tú también has tenido días de mal humor y Dios ha tenido que transformar a todos los que te rodean ese día para que no acabaras lastimando a nadie con tu mala actitud. No digo que seas completamente falso a todo instante, pero piensa antes de hablar y tal vez considera que puede ser que estén pasando por una situación difícil en ese momento.

 

(“Pablo aquí, está hablando aquí sobre el uso del tacto. El tener tacto es ser amable usando la cabeza. Es una manera de dar un buen paso hacia delante sin meter la pata o pisarle los callos a nadie.” – Bob Gass)

 

Oraciones

• Jesús, Tu sangre habla de cosas mejores, es la sangre del nuevo pacto, la sangre del pacto eterno.
• Gracias porque somos transformados diariamente desde el interior con Tu amor.
• Gracias porque todas las herramientas nos han sido provistas para amar a aquellos que están pasando por una situación difícil.
• Perdónanos por nuestro orgullo cuando nos tomamos las cosas a pecho y nos ofendemos si alguien es grosero con nosotros.
• Nos vestimos ahora mismo de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia.
• Complementamos nuestra fe con carácter moral, nuestro carácter moral con conocimiento, nuestro conocimiento con dominio propio, nuestro dominio propio con perseverancia, nuestra perseverancia con piedad, nuestra piedad con afecto fraternal, y nuestro afecto fraternal con amor.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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