(1 Corintios 10:13) “No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.”
(Efesios 6:13-18) “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo. Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia, Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz; Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.”
“Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios; Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos.”
Puede ser que por culpa de las tentaciones a las cuales te enfrentas a diario, creas que el diablo la tiene tomado en contra de ti. Pero no pierdas la esperanza, ya que las tentaciones a las que te enfrentas son comunes a toda la humanidad y no han sido creadas específicamente para ti. Desde Adán y Eva, el diablo nos ha estado tentando para desobedecer a Dios y Dios nos ha estado enseñando una vía de escape. Él nos ayuda a evitar por completo la tentación ayudándonos a reconocerla y correr en dirección contraria, o bien, nos proporciona las armas necesarias para enfrentarla y fortalecer nuestra fe.
Las tentaciones comienzan en la mente y son ataques espirituales que deben combatirse espiritualmente llenando nuestra mente con la Palabra de Dios. Por eso Pablo nos aconseja que nos pongamos toda la armadura de Dios para salir victoriosos habiendo resistido todo tipo de ataque. Cada una de las partes de la armadura cubre un área de nuestra vida que necesita ser protegida.
Necesitamos tomarnos esto en serio, ya que no proteger cualquiera de esas áreas nos hace vulnerables y débiles cuando nos enfrentamos a la tentación. Piénsalo. Como soldado, necesitamos todo el equipamiento necesario para atacar y defendernos. Cuando nos falta una pieza, como un escudo, un casco o una espada, nos volvemos vulnerables y nuestro nivel de confianza disminuye.
Cada día nos enfrentamos a mentiras que desafían la verdad que conocemos acerca de Cristo. A acusaciones por nuestros fracasos y dudamos de como Dios nos hace justos y nos considera virtuosos. Nos enfrentamos a situaciones que exigen una respuesta del Príncipe de Paz y desafíos que requieren de la Palabra de Dios combinada con nuestra fe para superarlos.
(“La verdad, la justicia, la paz, la fe y la salvación son más que solo palabras. Aprende a aplicarlas. Las necesitarás a lo largo de tu vida. La Palabra de Dios es un arma indispensable. De la misma manera, la oración es esencial para la guerra incesante. Ora mucho y durante mucho tiempo. Ora por tus hermanos y hermanas para que nadie se quede atrás o abandone. Mantén los ojos abiertos”. – Bob Gass)
Si seguimos cayendo en pecado, entonces debemos examinar qué pieza de armadura nos falta o qué área de nuestra vida hemos ignorado.
Oraciones
• Dios, Tú eres el Espíritu de entendimiento, el Espíritu que da vida y el Espíritu generoso.
• Gracias por entender que necesitamos tu ayuda cuando nos enfrentamos a la tentación.
• Perdónanos por poner excusas y no usar las armas que nos has dado para salir victoriosos contra cualquiera de las asechanzas del diablo.
• Pedimos Tu ayuda para comprender cómo luchar contra estas tentaciones y cómo evitar estar en situaciones en las que podemos ser tentados con facilidad.
• Nos ponemos ahora mismo toda la armadura de Dios y resistimos al maligno.
• Recuérdanos usar tu armadura diariamente y seguir siendo fuertes para avanzar en Tu voluntad.
• Declaramos que Cristo es nuestra justicia, nuestra fuente de fe, nuestra salvación, Él es la verdad y Él es todo lo que necesitamos.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén
10 June 2024 @ 10:35
Bendecido lunes gracias Señor por tu palabra de hoy y gracias por tus bendiciones