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(IsaĂas 40:29-31) “Él da fortaleza al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jĂłvenes flaquean y caen; pero los que esperan en El Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán.”
(Salmos 91:15) “Me invocará, y le responderé; yo estaré con él en la angustia; lo rescataré y lo honraré;”
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Todos necesitan tomar un respiro de vez en cuando si pretenden seguir siendo fructĂferos y eficaces. Un tiempo de descanso total en el que no estás atado a un horario, preocupado por los plazos a cumplir o por las necesidades de los demás. No solo un descanso del trabajo fĂsico sino una desconexiĂłn mental total de todo el estrĂ©s de la vida diaria. O de lo contrario, correrás el riesgo de fundirte y enfermar hasta el punto de tener una muerte prematura.
Si sois padres, debéis admitir que necesitáis desesperadamente un descanso y un fin de semana sin vuestros hijos. A veces, incluso una simple cena con viejos amigos sin tu familia puede ser de gran ayuda. Incluso los pastores necesitan tomarse un descanso y apartarse por completo de aquellos a quien sirven, al menos una vez por semana y tal vez un par de semanas al año. No serás bueno con lo que haces si estás constantemente enfermo, cansado y sin ganas de cumplir con tus responsabilidades.
Sin embargo, como discĂpulos de Cristo, nunca podemos tomar un descanso de Él, ya que Cristo es nuestra fuente de vida. Cuando Dios nos ordena esperar en Él, es con un propĂłsito. Es para renovar nuestras fuerzas tanto fĂsicas como espirituales y emocionales. No es para estar todo el dĂa viendo tus series favoritas de televisiĂłn o enganchado al internet, sino es para estar a solas con Él.
Claro, ve a la playa, haz senderismo, un viaje por carretera de vez en cuando, pero no pares de pedirle a JesĂşs que renueve tu mente y te fortalezca para el siguiente paso en tu vida. Derrámale tu corazĂłn porque Él se preocupa por ti y permite que el EspĂritu Santo te llene de nuevo.
Si estás constantemente agotado, te enfadas con facilidad, sientes que a nadie le importas, estás deprimido o simplemente cansado de todo y de todos, entonces mira a ver cuánto tiempo estás pasando en la presencia de Dios. Dios no miente y promete que milagrosamente te hará volar sobre tus problemas como un águila. Él levantará tu espĂritu y te dará fuerzas que no fallarán.
Dios quiere volver a meterte en la carrera. Él quiere que también les animes a otros. Él quiere traerte honor por haber esperado en Él. Él quiere responder cuando lo invoques. Tu liberación primero comenzará por librarte a ti, de algunas de las responsabilidades que Él no te ordenó llevar.
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Dios quiere liberarte hoy para poder pasar más tiempo contigo. Es hora de dar un paso hacia atrás, tomar un respiro y contemplar todo lo que Él ha hecho por ti.
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Oraciones
• Padre Celestial, Tú eres el Señor que ama a los justos. Los justos aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y frondosos. Señor, Tú estás con los buenos.
• Gracias Padre porque estás al tanto de todas nuestras necesidades y entiendes que a veces nos cansamos.
• Gracias porque deseas fortalecernos y equiparnos para Tu propósito.
• Perdónanos por querer hacer todas las cosas con nuestra propia fuerza y capacidad.
• Perdónanos por pensar que servir a los demás y sus necesidades es más importante que obedecerte.
• Danos hoy la sabidurĂa para cancelar aquellas actividades que no están ordenadas por Ti.
• Enséñanos cómo tomar un descanso y esperar en Ti y Tu presencia.
• Declaramos que renovarás nuestras fuerzas cuando pasemos tiempo en tu presencia. Volaremos con alas como las águilas; correremos y no nos cansaremos, caminaremos y no nos fatigaremos.
• Hacemos un llamado al poder de Cristo para seguir manteniendo todas las cosas unidas en nuestras vidas.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén
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