(Romanos 7:15) “Pues lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero; sino lo que aborrezco, eso hago.”
(vs 18-19) “Y yo sé que en mí (esto es en mi carne) no mora el bien; pues el querer está en mí, pero el hacer el bien no. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, éste hago.”
(vs 22-24) “Porque según el hombre interior me deleito en la ley de Dios; mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable hombre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”
(Romanos 8:1-2) “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.”
¿Sigues haciendo lo que está mal, aun sabiendas de que está mal? ¿Sigues cometiendo los mismos errores una y otra vez a consciencia? ¿Sigues siendo engañado y estafado a pesar de que tienes la sabiduría para evitar esas situaciones? Si lo haces, entonces no te preocupes demasiado. Esto solo significa que estás vivo, eres de carne y hueso y muy consciente de tu debilidad. Sin embargo, hay buenas noticias. Dios te ha dado el poder a través de Jesucristo para vencer toda tentación, decir no cuando estás a punto de ir en contra de la voluntad de Dios y decir sí a las palabras y acciones que le complacen a Dios.
El verdadero peligro sería si continuaras pecando y no fueras consciente de ello, pensando que está bien seguir viviendo de esta manera. Una de las mentiras que usa Satanás para controlarnos y oprimirnos es hacernos creer que somos débiles y que no podemos vencer a nuestros deseos de concupiscencia. Claro que, nuestras mentes pueden estar pensando lo correcto, pero nuestros cuerpos, impulsos y emociones a veces toman el control. El apóstol Pablo batallo con esta situación y admite que solo la muerte lo liberará de este sentimiento de fracaso y culpa.
Por eso llega a la conclusión de que no podemos condenarnos a nosotros mismos si pecamos, y que el pecado ya no tiene poder sobre nosotros. Somos libres para vivir en victoria, sin condenación, y hacer todo lo que es correcto a los ojos de Dios. Es tan sencillo como elegir aceptar el poder que Cristo nos da a través de la cruz sobre el pecado y la tentación. No es un proceso de un día para otro, pero si entiendes que ya no eres un esclavo del pecado, pronto dejarás de ser tentado por él o incluso de desearlo.
(“Así que la respuesta es: ¡muere! ¡Muere a una vida egocéntrica y hazlo todos los días! Esa es la parte difícil, porque justo cuando crees que estás muerto, alguien te pisa los callos y tu ‘viejo hombre’ tiene una resurrección”. ¿Verdad?” – Bob Gass)
La mayoría de nosotros seguimos cayendo porque ignoramos que el pecado ya no tiene ningún poder o dominio sobre nosotros una vez que hemos aceptado a Cristo en nuestros corazones.
Oraciones
• Jesús, Tú eres el Cristo resucitado, La resurrección y la vida, El camino, la verdad y la vida.
• Gracias porque hemos sido liberados de la ley del pecado y la muerte.
• Declaramos que por la sangre de Jesús derramada en la Cruz, la muerte espiritual no tiene poder sobre nosotros.
• Cancelamos toda acusación y pensamiento de condenación de parte de Satanás.
• Declaramos que somos amados, perdonados y aceptados por Dios en Su reino.
• Ayúdanos, Padre, a vivir en victoria sobre el pecado.
• A partir de hoy resistiremos toda tentación e invocaremos Tu fuerza para hacer lo recto ante Tus ojos.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén
29 August 2024 @ 10:20
Brndecido jueves familia preciosa cuanta verdad haba el apostol Pablo deberíamos tener una lápida cada vez que salgamos de la puerta de nuestra casa para que nos recuerde continuamente que el viejo hombre está muerto y que ahora sólo vivimos para Cristo gracias Señor por un día más en tu presencia