(Hechos 26:19) “Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial:”
(Oseas 4:6) “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Porque tú desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.”
(Lucas 12:18-20) “Y dijo: ‘Esto haré; derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí almacenaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.’ Pero Dios le dijo: ‘Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?‘”
Hace unos años, asistí a un congreso de negocios sobre cómo establecer metas en la vida y alcanzarlas. El orador dijo: “Si no sabes a dónde vas, no importa en qué autobús te subas”. Tenía mucho sentido y me hizo consciente del hecho de que no me había fijado metas reales para mi vida. La estrategia que nos dio fue sencilla y muy eficaz. Debíamos de anotar en una hoja metas a largo y corto plazo, y también los cambios que deseábamos realizar de inmediato para conseguir dichas metas. Tener una visión de lo que queríamos lograr en 10 años, 5 años, 1 año, 6 meses, 3 meses, el próximo mes, la próxima semana y finalmente mañana.
¿Tienes una visión acerca de tu propósito en la vida? ¿Hay una meta o un deseo que te impulsa a levantarte a diario y enfrentarte a los desafíos? Si no, asegúrate de sentarte con Dios y pedirle que te revele SU visión para ti. Cuando recibas SU visión, también recibirás SU estrategia, SU fuerza, SU favor, y Sus escogidos para ayudarte a triunfar.
En cambio si tu visión está limitada a tus deseos egoístas y no nace del conocimiento de Dios y Sus Leyes, entonces, estarán limitadas en la capacidad de fuerza y favor. Es posible que logres todo lo que te propongas, pero esas metas no ayudarán al reino de Dios e incluso podrían alejarte de pasar la eternidad con Él.
Es posible que tengas objetivos claros para los próximos 20 años de tu vida, y tal vez los logres todos apartado de Dios. Pero, ¿y si hoy llama la muerte a tu puerta? Habrás perdido mucho tiempo logrando muchas cosas materiales, fama y honor, pero neciamente perderás tu alma porque rechazaste el llamado de Dios para aceptar a Cristo.
(“Al tener una visión divina, David venció a Goliat; cuando la perdió, no pudo vencer su propia lujuria. Sansón pudo el solo vencer a mil hombres a la vez; cuando perdió su llamado divino, no pudo con solo una mujer. Noé construyó un arca y preservó a la raza humana; cuando perdió su visión divina, se emborrachó y fornicó. Es tu deseo lo que te mantiene en el buen camino, es tu visión lo que te mantiene enfocado”. – Bob Gass)
No importa qué visión tengas, o qué metas te hayas fijado, somételas a Cristo y deja que Él te dé la visión correcta para ti.
Oraciones
- Padre Celestial, Oh, cuán profundas son las riquezas tanto de la sabiduría como del conocimiento Tuyo. Haces cosas grandes e inescrutables; y maravillas, sin número.
- Gracias, Padre, porque nos das una visión divina para nuestras vidas.
- Perdónanos por ignorar esa visión y enfocarnos en nuestra propia ganancia personal y el placer de esta vida.
- Danos hoy el denuedo para caminar en Tus caminos, buscar Tus metas para nosotros y rechazar cualquier cosa en nuestras vidas que no esté de acuerdo con tu voluntad.
- Declaramos que seremos obedientes a la visión que nos has dado.
- NO seremos destruidos por falta de visión o falta de conocimiento de parte de Ti.
- Ayúdanos a ser sabios en que esforzarnos para cosas en la vida, y a no dejarnos engañar como el mundo dándole más valor a las posesiones de lo debido.
- Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén