(Hebreos 5:8) “y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció;”
(Romanos 5:3-5) “Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.”
¿Cómo pueden dos personas tener actitudes totalmente distintas estando frente a la misma situación? ¿Cómo puede uno estar en completa paz, mientras que el otro ni siquiera puede dormir de noche? Ambos tienen exactamente la misma cantidad de responsabilidad y carga de trabajo, pero uno tiene una cara larga todo el día, mientras que el otro simplemente tiene una sonrisa radiante.
Todo depende de lo que quieras sacar de tu situación actual. Puedes permitir que te controle a ti y tus emociones, o puedes ver lo que Dios se ha propuesto que aprendas o hagas a través de ello. Puedes rendirte ante esta situación y creer que estás pagando por tu mal karma o pecados, o puedes tomar el control sobre ella a través de la libertad dada por Dios en Cristo y pedirle que ponga el día en orden. Es sencillamente escoger entre estas dos opciones.
No permitas más que la situación en la que te encuentras dicte tu vida, pero averigua cómo Dios quiere usarte en tu situación actual para cambiar la vida de alguien. Algunas de las dificultades a las que tanto temes son precisamente las que Dios necesita que atravieses para prepararte para la siguiente fase de tu vida.
Cada prueba en la vida que Dios nos permite atravesar tiene un propósito. Tras atravesar la prueba aprendemos a tener paciencia, que nos ayuda a tener más experiencia en la vida y un carácter probado, que al mismo tiempo, nos confirma que podemos seguir teniendo esperanza por completo para un futuro más brillante con Dios.
Dios ve cada desafío en tu vida como un entrenamiento para tu crecimiento espiritual. Aprende a verlo también de la misma manera.
Ten en cuenta de que una sonrisa, una buena palabra de aliento, un “me gusta” o un comentario positivo en las redes sociales es muy eficaz. Quién sabe, tal vez tu actitud positiva obligue a otros a revisar su propia perspectiva negativa en su situación actual y encontrar esperanza dentro de la tormenta.
Reclama esta promesa hoy de que “La Esperanza en Cristo no trae vergüenza”.
Oraciones
• Padre Celestial, Tú me has concedido vida y favor y Tu cuidado ha preservado mi espíritu. Tu cuidado preserva mi alma. Tu cuidado preserva mi cuerpo.
• Padre, gracias por mostrarnos hoy una vez más que eres consciente de nuestra situación. Que te importa, que nos amas, que estás caminando con nosotros a través de la tormenta.
• Te agradecemos que quitaste todos nuestros pecados a través de la sangre de Jesús derramada en la cruz y que ya no tenemos que pagar por ellos.
• Gracias porque ahora podemos aprovechar al máximo cada situación y ser usados por Ti para llevar esperanza a los demás.
• Perdónanos por tener una actitud negativa ante los problemas y enséñanos a confesar tu Palabra sobre cada situación.
• Queremos ser luz y sal para el Mundo, así como tu Palabra dice que lo somos.
• Rechazamos todos los espíritus de depresión, lastima propia, falta de fe y desesperanza, y nos ponemos la armadura de Dios para enfrentar nuestro día. Declaramos que somos victoriosos en Cristo Jesús y que podemos hacer todas las cosas a través de Él.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén