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¿Puedo Tener Estatuas E Ídolos?

 

(Éxodo 20:3-5) “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.”

“No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo, Jehová tu Dios, soy Dios celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,”

(Isaías 45:20) “Reuníos, y venid; acercaos, todos los que habéis escapado de las naciones. No tienen conocimiento aquellos que erigen el madero de su imagen esculpida, y los que ruegan a un dios que no puede salvar.”

(Salmos 16:4a) “Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.”

(Colosenses 3:5) “Haced morir, pues, vuestros miembros que están en la tierra; fornicación, impureza, pasiones desordenadas, mala concupiscencia y avaricia, que es idolatría;”

 


No sé lo que enseñan todos los miles de dioses que hay en el mundo, pero lo que separa al Dios de la Biblia del resto, es que Él no comparte Su gloria con ningún otro dios, ni le gusta que los adoremos. Antes de que decidas seguir y obedecer a Cristo, primero debes rechazar cualquier otro dios o filosofía. El Dios de la Biblia claramente, nos enseña de que Él odia la adoración de ídolos y no ayuda a los que lo practican. Lo considera como un acto de odio hacia Él. Sin embargo, los ídolos no son solo estatuas, también pueden ser una persona, un deseo o incluso una forma de pensar.

Según la Biblia, todos los dioses no son el mismo y no todos los caminos conducen a Roma. Si creemos lo contrario, entonces nos estamos engañando a nosotros mismos y haciendo dioses de acuerdo a nuestro propio entendimiento, deseos y sentimientos. Este escoger creer solo las cosas que nos gustan del Creador del Universo es una forma de idolatría.

Dios nos revela que podemos estar adorando ídolos sin tener una estatua o un gurú. El pecado sexual, la impureza, las pasiones desenfrenadas, los malos deseos y la codicia también pueden convertirse en un ídolo para nosotros. Si hay algo o alguien en tu vida que no puedes entregar a Dios, eso se ha convertido en un ídolo e indirectamente lo estás adorando.

Esto puede ser una novia que hace que tu corazón se enfríe hacia Dios o un pastor que te hace depender más de él que de Cristo. Un pasatiempo que te quita los domingos y parte de tus diezmos y ofrendas, una adicción que te hace perder el control sobre otras áreas de tu vida.

También puede ser un negocio que te quite tiempo de tu familia, un estatus social que no te permite abrazar a los pobres o marginados. Incluso tus propios hijos pueden llegar a ser más importantes que Dios en tu vida.

 

Cristo quiere ser el número uno en tu vida hoy. Él no te permitirá adorarlo y al mismo tiempo escuchar a ningún otro dios ni obedecer ninguna otra enseñanza. Así es como sabes si eres verdaderamente un discípulo de Jesús.

 


Oraciones

• Jesús, Tú eres El Mensajero de la alianza, Siervo elegido por el Señor, Comandante del ejército del Señor, Nuestro Capitán.
• Gracias, Señor, porque eres único y no un dios más hecho por el hombre.
• Gracias porque tienes celo por nosotros y nos adviertes que no sigamos a otros dioses.
• Perdónanos por la idolatría que practicaban nuestros antepasados y ayúdanos a seguir siendo fieles a Ti.
• Perdónanos por hacernos ídolos e imágenes para adorar.
• Perdónanos por hacer ídolos de cosas en nuestras vidas que toman prioridad sobre ti.
• Cancelamos ahora mismo el culto al pecado sexual, la impureza, la pasión desenfrenada, los malos deseos y la codicia en nuestras vidas.
• Gracias, Padre, por abrirnos los ojos a la verdad de la Biblia y permitirnos seguir a Cristo como nuestro único Dios verdadero y Salvador resucitado.
• Pedimos que aquellos que adoran ídolos falsos sean liberados y también conozcan a Jesús como su Dios y Salvador.

• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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