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¿Qué Te Tomas Enserio?

 

(Daniel 1:8) “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al príncipe de los eunucos que se le permitiese no contaminarse.”

(Hechos 13:36) “Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación por la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción.”

 

 

Durante mi graduación del bachillerato, el decano solía mencionar una o dos frases acerca de cada estudiante mientras caminábamos para recibir nuestros diplomas. Cuando llegó mi turno, dijo: “Mahesh es un hombre con una ‘voluntad de hierro’. Cuando está convencido de la verdad y decidido a hacer lo correcto, se mantendrá firme sin importar lo que digan los demás”.

En realidad, no pillé en aquel entonces la profundidad de lo que dijo, pero años después, cuando escuché el mismo cumplido de un amigo, me di cuenta de que era una palabra profética que Dios le había dado al Decano. Sin darme cuenta, mi mayor testimonio para la comunidad hindú fue mi pasión y compromiso total con Cristo y la santidad. Conocían mi vida pasada en el mundo y ahora estaban intrigados por el cambio total en mi vida y cómo el rechazo, las dificultades económicas y las burlas no me impidieron proclamar públicamente mi fe en Jesucristo.

Si quieres que te tomen en serio, debes, en primer lugar ser serio y constante para demostrar que luchas por lo que crees. La mayoría de los más grandes revolucionarios no eran miembros de la realeza, ricos o grandes intelectuales, sino hombres y mujeres sencillos que se mantuvieron firmes y no permitieron que ninguna adversidad, desafío, persecución o incluso la muerte les impidiera seguir luchando por que creían. Los grandes de la Biblia también se comprometieron a hacer lo correcto a los ojos de Dios y resistieron toda adversidad.

La mayoría de nosotros nos hemos vuelto insensibles a lo que sucede a nuestro alrededor. No nos importa si la gente sufre, si hay injusticia, si los valores morales modernos destruyen esta generación, e incluso si se aprovechan de nosotros. Simplemente nos entretenemos todos los días con la televisión, las redes sociales y los últimos chismes. Es hora de despertar y comprometernos con el llamado de Dios.

No seas un desperdicio, sé alguien como David, quien decidió influir en su generación. Y Daniel, quien eligió no ser arrastrado por la inmundicia y mentalidad secular de la sociedad moderna al no participar ciegamente en lo que se le ofrecía.

(“Antes de que puedas de verdad comprometerte con algo, tienes que superar tres problemas:
Primero, la trampa de seguridad: ¡las personas inseguras no se arriesgan! Siempre tienen un “Plan B”, por si Dios no cumple; dependen de las cosas más que de Él.

En segundo lugar, el problema del éxito: cuando has tenido algo de éxito, quieres protegerlo. Quieres que la gente siga pensando bien de ti, así que empiezas a vivir a la defensiva.

Tercero, el problema de la satisfacción: si tu vida no está tocada por la necesidad, ¿cómo puedes ser movido por las necesidades de los demás? – Bob Gass.)

 

 

El mundo busca desesperadamente a personas con una “voluntad de hierro” e integridad a las que puedan admirar. ¿Eres tu uno de ellos?

 

 

Oraciones

• Padre Celestial, Tu gloria es la tierra y el cielo. El que dijo: ‘Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.’ Por tu misericordia, oh Señor que estás en los cielos.
• Gracias, Padre, porque podemos tomar Tus leyes en serio y mantenernos firmes sobre Tus promesas.
• Gracias, porque siempre nos librarás cuando nos comprometamos a tus caminos.
• Perdónanos por no ser serios en nuestro caminar contigo y por rendirnos cuando las cosas se ponen un poco difíciles.
• Ayúdanos a mantenernos firmes, íntegros y ser un ejemplo para un mundo que busca algo en lo que creer.
• Declaramos que no nos contaminaremos con todo lo que el mundo tiene para ofrecernos.
• Declaramos que a través de Ti cumpliremos el propósito de nuestra generación.

• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén

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