(Salmos 51:10) “Crea en mĂ, oh Dios, un corazĂłn limpio; y renueva un espĂritu recto dentro de mĂ.”
(Juan 15:3) “Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado.”
(Proverbios 4:20-22) “Hijo mĂo, está atento a mis palabras; inclina tu oĂdo a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazĂłn. Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.”
Una transformaciĂłn verdadera de parte de Dios comienza desde adentro y luego es visible por todos desde afuera. Dios no se preocupa tanto por nuestra apariencia exterior como por nuestro carácter interior. No se enfoca en los sĂntomas sino en la raĂz del problema. Cuando nos rendimos a Cristo empezamos a dominar nuestro entorno en lugar de que seamos dominados o incluso esclavizados en la mente. Pero esto solo puede suceder si estamos listos para ser desafiados y admitir que podemos estar equivocados con respecto a algunos conceptos que consideramos como verdad.
Cuando hemos permitido que las circunstancias pecaminosas en las que crecimos sigan creciendo dentro de nosotros, nos impedirá admitir que necesitamos cambiar. Buscaremos a personas que nos hagan sentir cĂłmodos y que no nos desafĂen a salir de nuestra zona de confort. Evitaremos a cualquiera que desafĂe nuestro sistema actual de valores morales. Esta es una práctica comĂşn para aquellos que buscan dioses ajenos e Ădolos segĂşn sus propios deseos caĂdos, ya que estos dioses hechos por el hombre normalmente no ponen demasiado Ă©nfasis en la santidad.
ÂżHas oĂdo el dicho “Dios los crĂa y ellos se juntan”? Tiene mucho sentido ya que al hacer eso, todos se sienten cĂłmodos con los demás y nadie se juzga entre sĂ. Sin embargo, esto tendrá resultados devastadores si te juntas solo con aquellos que tienen la misma mentalidad pecaminosa que tĂş. No te detendrán cuando peques, no te corregirán cuando te descuides y no te llevarán a una relaciĂłn más Ăntima con Dios.
Entonces, ¿cómo cambiamos para bien desde adentro? Es muy sencillo. Sumérgete en la Palabra de Dios. Cristo declara que al escuchar sus palabras, nuestras mentes serán lavadas. Esto significa que seremos capaces de pensar con claridad y elegir correctamente lo que le agrada a Dios. Una vez que tu mente esté en orden, tu cuerpo será el próximo en ser sanado.
Solo cuando sepamos lo que la Biblia dice acerca de quién es Cristo, qué es realmente el cielo, el infierno y el más allá, quiénes somos en Dios y qué se espera de nosotros, podremos tomar las decisiones correctas en la vida y no simplemente ser llevados por nuestros deseos.
David le rogĂł a Dios que limpiara su corazĂłn y renovara su espĂritu interior ya que ahĂ es donde reside nuestra verdadera identidad. Haz esto hoy y deja que comience el milagro en tu vida.
Oraciones
• Padre Celestial, Tú eres el Señor Dios del cielo y de la tierra. Señor tanto de los muertos como de los vivos. Señor Tu dominio es un dominio eterno y Tu reino es de generación en generación.
• Gracias, Padre, por Tu Palabra que es poderosa para limpiarnos.
• Gracias por trabajar con nuestros corazones y mentes para que seamos libres de la influencia de un mundo caĂdo.
• Enséñanos a dominar nuestro entorno y a no ser controlados o influenciados demasiado por él.
• Te pedimos que sigas desafiándonos a crecer en Tu conocimiento y no permitas que nos sintamos cómodos en nuestro pecado.
• Declaramos que somos sanados, limpiados mentalmente y renovados por la Palabra que hemos recibido de Cristo.
• Te pedimos que nos liberes de cualquier amistad o pacto que no nos desafĂe a crecer en Ti o nos permita estar demasiado cĂłmodos con nuestro pecado.
• Crea en mĂ un corazĂłn limpio oh Dios, y renueva un espĂritu recto dentro de mĂ.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén