Skip to content

Semillas de Amargura

 

(Hebreos 12:15) “Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios; no sea que brotando alguna raíz de amargura, os perturbe, y por ella muchos sean contaminados;”

(Mateo 5:23-24) “Por tanto, si trajeres tu ofrenda al altar, y allí te acordares que tu hermano tiene algo contra ti; deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.”

 

 

Dios se toma muy enserio cualquier semilla de amargura que llevamos dentro del corazón. Sea quien seas, no puedes evitar ser ofendido por otra persona en esta vida. Pero tenemos que tener cuidado de cómo manejamos ese dolor y cómo lo proyectamos hacia los demás. Podemos acabar amargarnos y enfadados con todos los que nos rodean, sin que ellos tengan culpa alguna.

Si tenemos un mal día en el trabajo o una mala experiencia en el supermercado, acabamos sacando ese enfado sobre nuestros hijos o nuestra pareja.
Incluso podemos convertirnos en cómplices del chisme y la maldad que otra persona con un corazón amargado tiene hacia alguien en la iglesia o círculo de amistades. Somos rápidos para juzgar y asumir que los hechos que nos cuentan es toda la verdad.

Esto es común cuando una pareja se enfrenta a una separación. Comienzan a infectar las mentes de sus amigos más cercanos contra su pareja y les usan para construir un caso a favor de si mismos. Ten cuidado o te conviertas en portador de su amargura o de su falta de amor y perdón.

¿A cuántas personas hemos contagiado con nuestra amargura hacia alguien? ¿Cuántas vidas han sido devastadas por nuestra falta de perdón? Dios nos hace responsables por cada palabra hablada contra alguien. Jesús se toma esto tan enserio que incluso las ofrendas que das en la iglesia, que incluyen tus oraciones y tu adoración, no le agradan, si alguien está amargado contra nosotros.

Fíjate como Jesús, aquí, hace hincapié en si alguien esta ofendido contra ti, y no en que tu tengas la capacidad de perdonar y estar en paz contigo mismo. Hace falta humildad para acercarse a esa persona y hacer las paces, incluso si no tienes la culpa. Esa semilla de amargura que llevan contra ti podría terminar contagiando a otros. Así que apresúrate para ir y escucharlos, discúlpate por los errores cometidos sin preocuparte de como quedas. Enfócate en limpiar el aire y asegurarte de que el amor fraternal continúe mostrando que perteneces a Cristo.

 

 


No ignores el hecho de que si han aceptado a Cristo, vas a pasar la eternidad junto a ellos te gusten o no. Dios te juzgara por lo que tú haces, no por lo que otros dejan de hacer.

 

 


Oraciones

• Jesús, Tú eres Creador de Israel, Pastor de Israel, Gobernante de Israel.
• Gracias porque nos haces conscientes de las semillas de amargura en nuestros corazones.
• Gracias porque nos fortaleces para amar y perdonar a aquellos que nos han ofendido.
• Perdónanos por haber llevado alguna semilla de amargura en el pasado contra alguien.
• Perdónanos por haber contagiado a otros con nuestra amargura.
• Danos el valor de contactar con personas de nuestro pasado que tengan algún rencor contra nosotros.
• Danos la humildad de pedirles perdón, aunque creamos que tenemos razón.
• Queremos que el amor de Cristo reine en nuestras vidas y en nuestra iglesia.
• Cancelamos ahora mismo cualquier plan del enemigo de traer división en nuestra familia, iglesia o comunidad a través de semillas de amargura.

• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. amén

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *