(Salmos 27:1) “El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”
(Filipenses 4:13) “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
(Juan 8:36) “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”
(Lucas 18:27) “Y Él les dijo: ‘Lo que es imposible con los hombres, es posible con Dios.’”
Me encanta ver programas de televisión basados en habilidades extremas de supervivencia. Expertos se someten a situaciones difíciles en desiertos cálidos, montañas heladas, selvas y pantanos infestados de serpientes, cocodrilos y mosquitos para ver si pueden sobrevivir. Algunos incluso concursan entre ellos para ver cuánto pueden aguantar en estas situaciones extremas. Además del estrés físico al que se enfrentan, también tienen que ser fuertes mentalmente para superar los desafíos. En la vida, también necesitamos ser fuertes en nuestras mentes si queremos sobrevivir.
Enfocamos mucho entrenamiento, sacrificio y compromiso para estar listos para estas situaciones extremas, pero somos completamente inútiles ante un simple ataque en lo espiritual. Todos los ataques espirituales comienzan en la mente, a través de las mentiras que el diablo nos lanza, para confundirnos acerca de quiénes somos y qué podemos hacer a través de Cristo. Por eso es tan importante leer la Palabra de Dios para que podamos desafiar las mentiras de Satanás.
Una vez que empezamos a memorizar la Verdad de Dios, podemos renovar nuestra mente e ignorar las mentiras de Satanás. Al mantener nuestra mente fuerte y enfocada en lo que Dios dice, hemos ganado la mitad de la batalla. El siguiente paso es proclamar esa Palabra sobre nuestra situación personal y observar cómo todo se somete al poder de la Palabra. Pero nunca sabrás a que me refiero hasta que empieces a hacerlo.
He aquí algunos ejemplos para guiarte:
1.) Si te cuesta dar a los demás de lo que necesitas para ti mismo, puedes proclamar lo que hizo el apóstol Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
2.) Si tienes un miembro de la familia que no se someterá a Cristo debido a su propio orgullo y riquezas, puedes declarar: “Lo que es imposible con los hombres, es posible con Dios”.
3.) Si todavía estás luchando con las cadenas de un pecado en particular en tu vida, puedes declarar: “¡Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres!”
A medida que comiences a memorizar la Palabra de Dios, tu fe crecerá y tus temores se esfumarán. A medida que declares la Palabra, dejarás de sobrevivir y comenzarás a conquistar.
Oraciones
• Padre celestial, llenas de bondad al alma hambrienta. Tú eres el que envía Su palabra y sana. Porque tu palabra es la que me da consuelo en mis aflicciones.
• Gracias Padre porque Tu Palabra es poderosa para derribar cualquier fortaleza.
• Gracias, porque Tu Palabra nos libera de las mentiras de Satanás.
• Perdónanos por no preparar nuestra mente para sobrevivir a las situaciones difíciles de la vida.
• Perdónanos por enfocarnos sólo en las cosas naturales de la vida e ignorar lo espiritual.
• Danos hoy el deseo de leer, estudiar y memorizar Tu Palabra.
• Declaramos que a partir de este día aprenderemos a usar Tu Palabra para cambiar nuestra situación.
• Rechazamos todo temor de nuestras vidas y recibimos Tus promesas a través de Jesús.
• Tú eres oh Señor mi luz y mi salvación.
• Declaro que soy un Sobreviviente y Victorioso a través del poder de Tu Palabra.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén